Atenas

Thursday, January 15, 2009

Atenas fue una ciudad-estado de la antigua Grecia, ubicada en el Atica. Aunque el sitio donde yacía la ciudad ya había estado poblada desde el neolítico hace unos 3000 años antes de Cristo, la Atenas clásica fue fundada por los jonios, que pertenecían a una de las cuatro tribus helénicas. Para el año 1400 a. C. , Atenas se había convertido en un centro poderoso de la civilización micénica. A diferencia de otros centros micénicos como Micenas y Pilos, Atenas no fue saqueada y abandonada en los tiempos de la invasión dórica de 1200 a. C., y los atenienses siempre mantuvieron que ellos eran jónicos puros sin contener elementos dóricos.

Atenas emergió en el siglo VIII a. C. gracias a su posición central en el mundo griego, su seguro emplazamiento sobre la Acropolis y sus accesos al mar, lo que le proporcionaba una ventaja natural sobre rivales potenciales como Tebas y Esparta. Pronto durante el primer milenio, Atenas fue una ciudad-estado independiente, gobernada primero por reyes que eran a su vez sacerdotes.

Con el transcurso del tiempo los nobles limitaron la autoridad del rey, pues nombraron un polemarca, o general, y un arconte vitalicio, aunque este último sólo duro diez años en el cargo. Hacia el año 682 a. C. los nobles, conocidos como Eupátridas, establecieron un gobierno oligárquico de nueve arcontes. La autoridad del monarca subsistió en la de uno de sus miembros llamado arconte rey quien estaba encargado de las funciones religiosas.

Los nobles integraban el Areópago, tribunal supremo encargado de juzgar a los acusados de asesinato. Se reunían en un santuario ubicado frente a la Acrópolis.

El gobierno de los nobles fue muy dura para con el pueblo. Los labriegos y los artesanos vivían agobiados por deudas y su situación era angustiosa. En el transcurso del siglo VII a. C. se produjeron diversas revueltas. Con el objeto de restablecer el orden, los nobles encomendaron a Dracón la redacción de un código. Este código se lo conoce como leyes draconianas que estaban basadas en el antiguo derecho patriarcal, escritas en tablas de piedra para que todos en Atenas se enterasen de sus disposiciones.

Las leyes draconianas castigaban los delitos con gran severidad y aplicaban la pena de muerte aun a acusados por faltas leves. Por su excesivo rigor, las leyes draconianas cayeron en desuso y como nada hicieron para aliviar la miseria económica, las luchas civiles continuaron.

Atenas estaba al borde de la anarquía cuando los diferentes partidos en discordia se pusieron de acuerdo y eligieron a Solón para el arcontado en año 594 a. C.. Solón era un hombre capaz y dejo sin efecto el código de Dracón y luego realizó una serie de reformas. En el aspecto social dividió a la población en cuatro clases de acuerdo a su fortuna: los más adinerados tenían más derechos, pero pagaban más impuestos. Estableció que todos los ciudadanos tenían libre acceso a la Asamblea del Pueblo (Ecclesia), encargada de votar las leyes.

Solón creó el consejo de los cuatrocientos destinado a preparar los proyectos de leyes y al cual podían ingresar los miembros de las tres primeras clases. El Areópago siguió administrando la justicia, pero estableció el tribunal de los Heliastas, cuyos miembros eran ciudadanos pertenecientes a la clase más alta (los Eupátridas). Este tribunal estaba destinado a la apelación de las sentencias de los arcontes.

En Atenas las reformas de Solón incidieron en la política y la economía. El poder económico de los Eupátridas se redujo aboliendo la esclavitud como un castigo por deudas, partiendo las grandes propiedades y liberando las transacciones comerciales, lo cual produjo el nacimiento de una próspera clase comercial urbana. El nuevo sistema creó los fundamentos de lo se convertiría en la democracia ateniense, pero al principio falló en su cometido de evitar los conflictos de clase y después de 20 años de revueltas, el partido popular liderado por Pisístrato, un primo de Solón, se hizo con el poder.

A Pisístrato se le denomina normalmente como tirano, pero en griego la palabra tirano no tiene el significado de gobernante cruel y despótico, sino del que se hace con el poder mediante la fuerza. Pisístrato, de hecho fue un gobernante muy popular, que convirtió Atenas en rica, ponderosa y en un centro de la cultura, y fundó la supremacía naval ateniense en el Mar Egeo y más allá.

Pisístrato murió en 527 y le sucedieron sus hijos Hipias e Hiparco. Tenían menos seguidores y en 514 fue asesinado Hiparco después de una disputa privada sobre un joven. Esto indujo a Hipias a establecer una dictadura, que se hizo impopular y fue depuesto en 510 con la ayuda del ejército de Esparta. Le sucede en 507 a. C. un aristócrata de política radical, Clístenes, que fue quien estableció la democracia. En Atenas miles de libertos y colonos extranjeros adquirieron de derecho de ciudadanía.

Con la reforma introducida por Clístenes, Atenas fue dividida en cien demos, o pueblos, que a su vez formaron diez tribus cuyos integrantes eran iguales ante la ley. Cada tribu comprendía igual número de habitantes y tenían derechos a enviar 500 miembros a la Asamblea Popular y 50 al Senado. Durante su mandato, todos los ciudadanos de Atenas podían llegar a desempañar funciones públicas.

El gobierno de Atenas quedó comprendido de las siguientes instituciones: el Arcontado, el Senado, la Asamblea del Pueblo, los Estrategos y además dos tribunales, del Areópago y de los Heliastas.

Organización social: La población comprendía los ciudadanos, los metecos, y los esclavos. Los ciudadanos eran todos los hombres libres hijos e hijas de padres atenienses que habían cumplido los diez y siete años. Los metecos eran los habitantes libres del Atica que no tenían el derecho de ciudadanía, en gran parte eran inmigrantes. Los esclavos eran en su gran mayoría prisioneros de guerra.