España Prerromana

Tuesday, January 27, 2009

La España prerromana se encontraba habitada en el paleolítico superior por la raza de Cro-Magnon, constituida por hombres de alta talla que sabían dominar el fuego y se vestían con pieles de animales. De este periodo han quedado expresiones de arte rupestre en las paredes de las cavernas que utilizaban como viviendas. En las cuevas de Altamira, Santander, se han encontrado figuras de bisontes, jabalíes, un caballo salvaje y una cierva. Los contornos son incisiones y las pinturas realizadas con materiales colorantes naturales.

Alrededor de cuatro mil años antes de Cristo penetraron en España pueblos procedentes del norte de Africa o quizás del Danubio e introdujeron la cultura neolítica. Estos primordiales pobladores conocían la agricultura y la ganadería, fabricaron vasijas de barro cocido y mejoraron las armas de piedra. La abundancia de cobre y estaño brindó características particulares a la cultura del bronce, cuyas muestras más importantes se han encontrado en las ruinas de la localidad de El Agar (Almería).

Entre los años 2.500 a 3.000 a. C., al comienzo de los tiempos históricos, penetraron en España, desde el sur, los Iberos, pobladores de tipo racial mediterraneo. Sin embargo, hay quienes sostienen que los primeros pobladores históricos fueron los Ligures, llegados a la península Ibérica desde el norte.

El la región sur, en lo que es hoy Andalucía, floreció una brillante civilización, la de los Tartesios, cuya antigüedad no puede precisarse. El orígen de los Tartesios es incierto, pero hay historiadores que sostienen que pertenecían a la familia de los Iberos. Formaron un gran imperio comercial que tuvo importantes relaciones con los mercaderes fenicios y egipcios.

En el siglo VI a. C., penetraron en España los Celtas, pueblo de orígen indoeuropeo que procedía de la costa del mar del Norte. Luego de cruzar los Pirineos, los Celtas ocuparon la parte noroeste de la península Ibérica. Eran altos, rubios en su gran mayoría, vigorosos e independientes. Los Celtas llevaban armas y utensillos de hierro e introdujeron en España este tipo de cultura.

Los Celtas se dividieron a su vez en cuatro ramas: los lusitanos y gallegos, que ocuparon el oeste de España (en el sur y en el norte respectivamente); y los astures y los cántabros que se instalaron en la parte en la región norte, en las costas del mar Cantábrico.

Con el tiempo los Celtas se extendieron por toda España. En la región central chocaron con los Iberos, con quienes se fusionaron, produciendo una nueva raza y cultura, los Celtíberos. En el siglo IV a. C., la zona central de España estaba ocupada por este pueblo, mientras que en el norte y en el sur seguían dominando los Celtas y los Iberos respectivamente.