Esparta

Thursday, January 15, 2009

Esparta era una ciudad estado de la antigua Grecia situada en la península del Peloponeso a orillas del río Eurotas, el cual recorría el valle de Laconia. También llamada Lacedemonia, Esparta fue una de las polis griegas más importantes junto con Atenas y Tebas. Aunque ya existía una población nativa, la ciudad fue fundada por los Dorios entre los años 730 y 710 antes de Cristo después de la conquista de Misenia.

Esparta estuvo minada en sus comienzos por disensiones internas. Pero las reformas en el siglo VII a. C. fueron un verdadero punto de inflexión en la historia de la ciudad, ya que a partir de entonces todo se encaminaría a reforzar su poderío militar, convirtiéndose de este modo en la ciudad hoplita (soldado de infantería griego) por excelencia. Esparta llegó a someter a la totalidad de Laconia, comenzando por conquistar toda la vega del Eurotas para luego asegurarse toda la región. La segunda etapa consistió en la anexión de Mesenia. Esparta era ya la ciudad más poderosa del área, con Arcadia y Argos como únicos rivales. A mediados del siglo VI a. C. sometió también las ciudades de Arcadia y posteriormente a Argos. Todas ellas se verían forzadas a firmar pactos leoninos.

Esparta se había interesado en el siglo VI a. C. por el Asia Menor y suscribió una alianza con Creso, rey de Lidia. Pero al comienzo del reinado de Cleómenes I se mostraría más aislacionista, rechazando apoyar, en el 499 a. C., la revuelta de las ciudades jonias contra los persas, para centrarse en consolidar su propio imperio del Peloponeso. En 491 a. C., cuando Cleómenes logró desembarazarse de Demarato, las cosas cambiarían. Los espartanos arrojaron a un pozo a los emisarios de Darío I, llegados para reclamar la tierra y el agua, acto simbólico de aceptación de la hegemonía universal de los aqueménidas, y despacharon refuerzos a los atenienses, refuerzos que llegaron a Maratón demasiado tarde para participar en la gran victoria griega.

En el año 481 a. C., el rey persa, Jerjes, reclamó de nuevo la tierra y el agua a todas las ciudades griegas. Fue entonces que Esparta encabezó la liga panhelénica contra los invasores persas. los espartanos, mandados por su rey Leónidas, defendieron valerosamente el desfiladero de las Termópilas, retrasando en forma notable el avance de los persas, y permitiendo a la flota replegarse hacia Salamina donde libró la gran victoria de Salamina por parte de los atenienses. En el 479 a. C., las victorias de Platea y Micala se lograron bajo el mando del rey espartano Pausanias.


Organización política

La organización política de Esparta era atribuida a un personaje legendario llamado Licurgo. Esparta estaba gobernada por una monarquía constituida por dos reyes hereditarios que descendían de dos familias patricias. Dentro de la organización política también había un senado o Gerusia que los integraban veintiocho miembros vitalicios mayores de sesenta años, presidido por los dos reyes. Este cuerpo colegiado tenía la mayor autoridad. La Asamblea Popular estaba formada por todos los ciudadanos espartanos mayores de treinta años. Sus atribuciones eran rechazar o aceptar las propuestas del senado. En el siglo VI a. C. se creó un nuevo organismo integrado por cinco magistrados llamados éforos, quienes con el transcurso del tiempo impusieron su autoridad sobre todos los organismos del Estado.


Organización social

En Esparta existían tres clases sociales: los espartanos, los periecos, y los ilotas. Los espartanos eran los descendientes de los antiguos dorios. Formaron la raza dominante y privilegiada que se dedicaba especialmente a la vida militar. Eran dueños de todas las tierras, pero les estaba prohibido cultivarlas, tampoco podían ejercer un oficio. Sólo se dedicaban enteramente a la actividad militar, con un rígido y severo entrenamiento desde los siete años de edad. Los niños defectuosos eran sacrificados, quedando solo los aptos. Los acostumbraban soportar el sufrimiento y las privaciones.

Los periecos era una clase social integrada por los antiguos aqueos conquistados. Habitaban en aldeas como pequeños propietarios a lo largo del valle del río Eurotas. Gozaban de completa libertad social y económica, pero carecían de derechos políticos. Se dedicaban al comercio y a las manufacturas.

Los ilotas eran descendientes de las tribus primitivas pero fueron reducidos a condiciones humillantes porque quisieron librarse del yugo de los Dorios. Formaban un pueblo de campesinos que sembraban la tierra y debían entregar a los espartanos una gran parte de las cosechas. No podían abandonar las aldeas que habitaban y carecían de derechos sociales y políticos.