Hoplita

Thursday, January 22, 2009

El hoplita era un soldado de infantería pesada, en contraposición al gimneta y al psilós, soldados de infantería ligera. Con una formación en falange, era el núcleo principal de los ejércitos griegos. En Esparta el hoplita era intensamente entrenado para la guerra desde los siete años de edad y sometido a sufrimientos para forjar un espíritu guerrero, sin emociones ni autocompación que carcoman la voluntad y coarten la inteligencia humana. El espartano (dorio) consideraba que la única manera que el hombre puede proteger su existencia es haciendo uso de esa amalgama de inteligencia y voluntad inquebrantable.

El hoplita aparecieró a finales del siglo VII a. C. y formaban parte de una milicia ciudadana. Éstos eran relativamente fáciles de armar y mantener, y además podían pagar el coste del armamento. Casi todos los griegos conocidos de la Antigüedad lucharon como hoplitas, incluso reyes, filósofos y dramaturgos, como el rey espartano Leónidas, o el filósofo ateniense Platón.

El hoplita estaba protejido de una coraza de bronce que estaba moldeada para que se adaptara al torso humano, un casco de bronce con prolongaciones para proteger las mejillas, canilleras metálica que cubrían desde los tobillos hasta las rodillas llamadas cnémidas, y un escudo circular hecho de madera y recubierto de bronce en la parte exterior la cual estaba adornada con figuras de animales, motivos geométricos, o letras del alfabeto, representando el lugar de orígen. Este escudo tenía el nombre de aspis y media un metro y medio de diámetro.

El hoplita estaba armado de una larga lanza de dos puntas. La punta más larga era orientada en dirección al enemigo; y la más corta hacia atrás, la cual probablemente era usada cuando eran atacados sorpresivamente por atrás. Esta lanza era el arma principal y media 2,7 metros de largo y no era arrojadiza. Para el combate cuerpo a cuerpo contaba también con una espada corta llamada xifo.

En algunas ciudades estado, era obligatorio servir durante algunos años como hoplita. Pero, desde luego, debían comprarse sus armas y su equipo. Después de varios años de servicio, podía continuar su carrera militar o ganarse la vida con otra profesión. Pero en la cultura espartana, cada ciudadano tenía que ser un hoplita hasta los 60 años de edad.