Los Persas

Monday, January 12, 2009

Los Persas estaban divididos en el VIII antes de Cristo en 12 tribus, cuyos jefes tenían el título de rey. Pero entre ellos no había acuerdo para unificarse en una sola tribu, por lo que sufrieron la dominación meda. Según la tradición, Aquémenes, quien unificó a las tribus y guió a los persas hacia el Sur, fundó la dinastía de los Aqueménidas, a la cual pertenecerán los grandes reyes posteriores.

En el siglo VI a. C., el rey Persa Ciro sublevó a su pueblo contra la dominación de los Medos y ocupó la capital del imperio medo, terminando de este modo con su supremacía. Ciro convirtió a la ciudad de Suso en la capital del nuevo Estado en el 550 a C. y decidió comenzar una política de conquistas por los territorios vecinos.

Los Persas al mando de Ciro lanzaron sus fuerzas contra Creso, el opulento soberano de Lidia, cuya ciudad capital, Sardes, fue ocupada y su rey hecho prisionero. Ciro prosiguió sus campañas de conquista y pereció en la lucha contra un pueblo nómada en el año 529 a. C. Le sucedió su hijo Cambises, quién logro conquistar Egipto, Libia, y Cirenaica. Este soberano murió cuando se dirigía a combatir a un impostor quien le quería usurparle el trono.

Los Persas llegaron a consolidar un vasto imperio cuando llegó al poder un príncipe llamado Darío. El nuevo monarca encontró el imperio debilitado por el desorden y la rebelión de las provincias sometidas que, acostumbradas a una excesiva autonomía, comenzaban a sublevarse. Darío controlo la situación. No solo aplastó la rebelión, sino que extendió aun más los límites del imperio persa. A tal efecto, envió expediciones conquistadoras que llegaron hasta el Indo, luego dirigió sus fuerzas contra los escitas europeos, para lo cual atravesó el Bósforo, sometió a Tracia y a Macedonia.

Ciro y luego Darío obligaron a los pueblos sometidos a pagar tributos. Para una mejor administración los Persas dividieron su extenso imperio en 23 provincias llamadas satrapías gobernadas cada una de ellas por un sátrapa, quien era representante del rey. A fin de impedir que el sátrapa se sublevase contra el rey, Darío designó dos funcionarios nombrados por él que debía vigilar a los sátrapas. Estos inspectores reales podían intervenir el gobierno y suspender al sátrapa si lo creían conveniente. Para reforzar su autoridad, estos funcionarios reales llevaban con ellos sus propias fuerzas militares.

Entre los Persas existía una gran división social, y la propiedad de la tierra era privilegio de las clases elevadas. En materia de justicia el rey era la autoridad suprema. Dictaba las sentencias y destituía y nombraba jueces. Para los castigos se aplicaba la Ley del Talión.

Los Persas tenían una forma de politeísmo simplificado. Creían en dos divinidades que representaban una al bien, y la otra al mal, y que estaban estas en perpetua lucha la una contra la otra. Esta religión recibió el nombre de mazdeismo y fue predicada hacia mediados del siglo VI antes de Cristo por un personaje llamado Zaratustra. Sus enseñanza están contenidas en un libro sagrado llamado Zend Avesta, que significa palabra viva.