Batalla de Mons

Friday, March 13, 2009

La Batalla de Mons fue una batalla de la Primera Guerra Mundial disputada entre el Ejército Alemán y la Fuerza Expedicionaria Británica el 23 de agosto de 1914 en Mons, Bélgica. Fue el primer enfrentamiento bélico de los británicos en la Gran Guerra y en la que se vieron obligados a retroceder debido a la fortaleza del Ejército Alemán. La Batalla de Mons fue uno de los varios enfrentamientos librados durante el transcurso de lo que se conoce como la Batalla de las Fronteras.

Después de la rendición de parte del Ejército Belga en Lieja el 16 de agosto de 1914, los alemanes siguieron avanzando hacia Paris de acuerdo a lo establecido por el Plan Schlieffen. Unidades belgas que habían quedado desperdigadas emprendieron la retirada hacia donde se encontraba desplegada la Fuerza Expedicionaria Británica, la cual también avanzaba, pero en dirección noreste, para enfrentar a los alemanes. Los británicos formaban el ala izquierda del 5º Ejército Francés y tomaron posición en un frente de 32 km el 22 de agosto a lo largo del canal de Mons-Condé. Cuando el 5º Ejército Francés fue derrotado en la batalla de Charleroi, el mariscal de campo británico Sir John French decidió sostener su posición en Mons. La Fuerza Expedicionaria Británica estaba compuesta de cuatro divisiones, las cuales estaban agrupadas en el Cuerpo I, al mando de Douglas Haig, y el Cuerpo II, al mando de Smith-Dorrien.

A las 06:00 horas del 23 de agosto de 1914, la vanguardia del 1er Ejército Alemán al mando de Alexander von Kluck, la cual acababa de llegar a Casteau, cerca de Mons, se enfrentó con la 4ª Guardia Real de Dragones Irlandeses al mando del Mayor Thomas Bridges. A las 09:00 horas, ocho batallones alemanes, ayudados por fuego de artillería, se enfrentaron a dos batallones de la 3ra division de infantería produciendose muchas bajas en ambas partes. El resto del 1er Ejército Alemán llegó en esos momentos y se encarnizó en la batalla, tirándoles al grueso de la Fuerza Expedicionaria Británica con todo lo que tenían. El intenso fuego teutónico golpeaba a los británicos como un martillo de Thor. Hasta el mediodía del 23 de agosto los británicos habían sufrido 1.600 bajas, sin embargo se empecinaron a aguantar la posición.

El 4º Regimiento de Fusileros Reales defendían tenazmente un puente levadizo del canal en la ruta Mons-Bruselas. El puente estaba levantado impidiendo la avanzada alemana sobre Mons desde el norte. Un soldado alemán, Augusto Neiemeier, se arrojó al canal y lo cruzó nadando bajo el fuego de los fusileros. Una vez en la otra orilla, operó la maquinaria del puente y pudo bajarlo. Neiemeier murió por las heridas recibidas, pero los alemanes pudieron finalmente cruzar el puente y penetrar en Mons.

Mientras tanto la 17ª División del 1er Ejército Alemán lograba cruzar el canal en Havre, avanzando a lo largo de la ruta Havre-Mons para luego maniobrar hacia el flanco derecho británico. A las 14:00 horas, Sir John French se percató que su flanco derecho estaba muy expuesto, y al enterarse que los franceses habían comenzado a retroceder aún más en el sur, ordenó la retirada de Mons.

La Batalla de Mons fue un combate de movimiento donde el arma de caballería comienza a extinguirse como arma efectiva en el campo de batalla, debido al poder de fuego de los nuevos fusiles y ametralladoras, erigiéndose heroica y orgullosa la arrojada infantería. Un mes más tarde, después de la Primera Batalla del Marne, esta guerra de movimiento se extinguiría junto con la caballería, dando comienzo a la guerra de trinchera.