Guerras Púnicas

Tuesday, March 31, 2009

Las Guerras Púnicas fueron una serie de tres guerras libradas entre Roma y Cartago desde el año 264 al 146 antes de Cristo. Fueron las guerras más intensas en el mundo antiguo. La causa principal de las Guerras Púnicas fue el choque de intereses entre el creciente imperio cartaginés y la República Romana. Fundada en el siglo IX aC por los Fenicios en la costa del actual Tunez, Cartago era en el año 264 aC una ciudad-estado poderosa con un gran imperio comercial y por lo tanto tenía una gran flota y contrataba mercenarios para hacer la guerra. La República Romana venía de expandir sus frontera en la península itálica ganando control de la misma al sur del río Po. Al contrario de Cartago, Roma tenía un ejército permanente constituido por sus propios ciudadanos.


Primera Guerra Púnica

Tuvo lugar entre los años 264 y 241 aC y se inició cuando los mamertinos de la península itálica pasaron a la isla de Sicilia y tomaron la ciudad de Mesina. Los Cartagineses que tenían intereses en la isla no tardaron en atacarlos. Los mamertinos solicitaron la ayuda de Roma. Las fuerzas enviadas derrotaron a los cartagineses y tomaron las ciudades de Mesina y Agrigento. Roma, que no tenía experiencia naval, creó una flota y la puso al mando del cónsul Duilio. Los romanos vencieron a los cartagineses en las batallas de Miles en 260 aC y Ecnomo. Luego la lucha prosiguió en Sicilia donde finalmente los cartagineses fueron derrotados por los romanos al mando del general romano Lutacio Cátulo. En el año 241 aC, Cartago firmó un tratado de paz a través del cual cedió a Roma el control total de Sicilia.


Segunda Guerra Púnica

Tuvo lugar entre los años 218 al 201 aC. Esta guerra se inicio por cuestiones limítrofes entre los dominios cartagineses y los romanos en España. Durante este conflicto el general cartagines Aníbal Barca, hijo de Amilcar Barca, lideró un poderoso ejército que contaba con 21 elefantes para destruir totalmente a Roma. Partió desde España, atravesó la actual Francia, cruzó los Alpes y penetró en la península itálica por el norte. Aunque Aníbal derrotó varias veces al ejército romano, no pudo ganar la guerra, ya que nunca pudo contar con fuerzas suficiente para sitiar a Roma. Mientras Aníbal en vano intentava quebrantar el espiruto indómito romano, Roma en un cambio de estratégia decidió llevar la guerra a las puertas de Cartago mismo. Luego de algunas campañas militares en España, el general romano Públio Cornelio Escipión organizó un gran ejército con el cual amenazó con destruir Cartago. Aníbal se vió obligado a retornar al norte de Africa para defender su ciudad natal, pero fue derrotado por las fuerzas de Públio Escipión en la Batalla de Zama en el año 202 aC, poniendo fin a la Segunda Guerra Púnica.


Tercera Guerra Púnica

Abarcó desde el año 149 al 146 aC y terminó con la total y definitiva destrucción de Cartago. A pesar de la gran derrota en Zama y los tributos que debía pagar a Roma, Cartago se enriqueció nuevamente, lo cual despertó la desconfianza entre los romanos de ser atacados nuevamente en el futuro. El nuevo resurgimiento económico fue confirmado por el censor romano Porcio Catón quien había sido enviado a Cartago para arbitrar uno de las tantas disputas entre los cartagineses y los númidas. Cuando regresó a Roma exclamó a los senadores romanos: "Cartago delenda est" (Cartago sea destruida).

Despues de la Segunda Guerra Púnica, Cartago sufría ataques constante por parte de sus vecinos los númidas, pero los romanos no les permitían iniciar acciones punitivas en contra del rey númida Masinisa. Pero ante un nuevo ataque de los númidas, los cartagineses violaron lo dispuesto por el tratado firmado despues de Zama y salieron en persecusión de los númidas. Ante esto Roma les declaró la guerra y envió un ejército al Africa que sitió Cartago. El sitio terminó despues de tres años cuando Escipión Emiliano tomó la ciudad la cual fue devastada e incendiada y las tierras mezclada con sal para que nunca más vuelva a surgir población alguna, y sus habitantes fueron deportados y vendido como esclavos.