Batalla de Zama

Tuesday, April 14, 2009

La Batalla de Zama fue la batalla final y decisiva de la Segunda Guerra Púnica librada entre Roma y Cartago en Octubre del año 202 antes de Cristo en la planicie de Zama, en el norte de Africa. El héroe de ésta batalla fue el general romano Publio Cornelio Escipión quien venció a su oponente Aníbal Barca.

Durante la Segunda Guerra Púnica, Aníbal había llevado un gran ejército desde España a Italia para destruir a Roma. A pesar de haber ganado varias batallas durante los quince años en que estuvo en la península, no pudo apoderarse de la ciudad, ni mucho menos quebrantar la férrea entereza y templanza romana.

Para alejar al general cartaginés de Italia, Publio Cornelio Escipión decidió llevar la guerra a Cartago, pero para eso debía primero vencer a las fuerzas cartaginesas estacionadas en España que iban a reforzar al ejército de Anibal en la península Itálica. En España capturó Nueva Cartago y derrotó dos veces a las fuerzas cartaginesas al mando de los hermanos de Aníbal, Hasdrubal y Gisco Barca. Sin embargo Hasdrubal Barca pudo escapar y eludir a las fuerzas de Escipión, y con un ejército disminuido logró llegar a Italia, pero allí fue vencido definitivamente y muerto por el cónsul romano Cayo Claudio Nero en la Batalla de Metauro en el año 207 aC, dejando a Aníbal aislado y sin refuerzos en Italia.

Después de sus éxitos militares en España, Publio Cornelio Escipión se dirigió a Sicilia para reclutar más tropas y con un ejército de 40.000 hombres desembarcó en Africa, hizo una alianza con Masinisa, el rey de Numidia, y llegó a las puertas de Cartago. Las negociaciones de paz no prosperaron, ya que los términos eran duros para el gobierno de Cartago quien debió llamar a Aníbal Barca.


Batalla de Zama

Aníbal contaba con 58.000 hombres de infantería, 6.000 de caballería, más 80 elefantes. Para enfrentar a los cartagineses, Escipión disponía de 34.000 legionarios de infantería y 8.700 hombres de caballería. Los dos generales se encontraron en una planicie entre Cartago y Utica el 19 de octubre del 202 aC. Antes de la batalla hubo negociaciones, pero los romanos no confiaban en los cartagineses, ya que en el pasado no habían respetado los pactos firmados; la batalla era inminente.

Aníbal desplegó sus tropas de infantería en tres líneas de falanges y colocó sus 80 elefantes de guerra en el frente. Su estratégia consistía en un ataque masivo frontal con sus elefantes los cuales crearían aberturas en las líneas romanas. Estas aberturas serían aprovechada por la infantería apoyada por la caballería. Esto era una estrategia ya utilizada por Aníbal en el pasado y que Escipión había estudiado muy bien. En vez de colocar a sus tropas en la forma tradicional de tres lineas sucesivas de asteros, príncipes y triarios, sin dejar espacios entre hombre y hombre, Escipión dispuso sus hombres en filas perpendiculares a del enemigo con espacio entre ellas.

Cuando los elefantes cartagineses cargaron contra las fuerzas de Escipión, la infantería romana abrieron aún más las filas y los elefantes pasaron limpiamente sin atropellar a los legionarios. Mientras tantos, los vélites (infantería liviana romana) acosaron a los elefantes con javalinas, flechas, hondas y ruidos de trompetas. Esto hizo que muchos de los elfantes se volvieran contras las líneas cartaginesas. Inmediantamente la caballería romana atacó a la caballería cartaginesa que estaba dispuesta en los flancos.

La caballería de Aníbal se desintegró y huyó desbandada. Mientras tanto, el choque de la infantería romana y cartaginesa era muy cruento y reñido, pero luego las cohortes romanas empezaron a ordenarse y avanzar en formación a puntasos de gladio con sus escudos en el frente. En esos momentos la caballería romana que regresaba de la persecución atacó por la retaguardia a la infantería enemiga, aniquilando de esta manera al ejército mercenario cartaginés.

En la Batalla de Zama el ambicioso y arrogante Aníbal fue derrotado categoricamente por el austero y tenaz Publio Cornelio Escipión, apodado desde entonces el Africano.