Centurión

Saturday, April 11, 2009

El centurión fue un oficial profesional del ejército romano. Los centuriones comandaban una centuria de 100 hombres, o de 80, después de las reformas marianas del 107 aC. Aunque su nombre se debe al hecho de que estaban a cargo de una centuria, el Centurión Mayor podía comandar toda una cohorte de 600 hombres.

El centurión comenzaba su carrera militar desde abajo, es decir como un hastatus (legionario de primera línea), luego como príncipe (de segunda línea), y finalmente como triarius (soldado de tercera línea con mucha experiencia en combates). Pero para ser nombrado Centurión, un triarius debía poseer cualidades de gallardía, resistencia, mando, y sobre todo templanza, puesto que nunca debía perder la serenidad, aun en las batallas más cruentas. Era un hombre duro, literalmente. Es por eso que se consideraba al centurión como uno de los engranajes principales de la legión.

Los mejores centuriones eran ascendidos a Primi Ordines y pasaban a comandar centurias en la primer cohorte. Luego ascendían a Primus Pilus o Centurión Mayor, quien comandaba no solamente la primera fila de la primer cohorte del ala derecha de la legión, sino que también toda la cohorte. Solamente cinco oficiales en una legión completa estaban por encima del Primus Pilus; el Legado o Legatus, el Prefecto Castrorum, Tribuno Lacticlavo, Tribuno Angusticlavis, y el Cónsul. Un Centurión Mayor podía ser ascendido a Legado o a veces a Prefecto Castrorum.

El centurión estaba armado con un gladio, al cual lo portaba del lado izquierdo, usaba cota de malla, y por encima de ésta una coraza conocida como lórica segmentata, sobre la cual pendían las condecoraciones militares, emblemas y símbolos marciales. También portaba canillera y casco con una cresta, por lo general roja, encima del mismo en forma perpendicular o transversal a la línea de la cabeza.