Conquista romana de España (Hispania)

Sunday, April 5, 2009

La conquista romana de España se llevó a cabo a través de una larga y difícil campaña militar, pues las tribus celtíberas y celtas que habitaban el centro y el norte de España defendieron tenazmente su independencia. Durante la República Romana, hasta la Segunda Guerra Púnica, los romanos dividían a Hispania, el nombre que estos utilizaban para designar a España, en dos grandes regiones: Hispania Citerior, la cual comprendía toda la zona mediterránea hasta el Ebro y que pertenecía a los cartagineses; e Hispania Ulterior, que abarcaba el resto de la península. Hispania Citerior fue cedida a Roma por los cartagineses después de la derrota militar de Cartago en manos de los romanos en Zama (202 aC).

La conquista de España comenzó en el siglo II aC, y luego de doscientos años de lucha casi contínua, los romanos consolidaron su hegemonía sobre la península. En el año 155 aC, el jefe de las tribus celtas de los Lusitanos, Púnico, derrotó a las legiones romanas al mando de los pretores Manilio y Calpurnio. Despues de la muerte de Púnico, el jefe Caisaros prosiguió la lucha contra Roma, derrotando a los romanos nuevamente en el 153 aC. En esa época las tribus celtas de los Vetones y los Celtíberos se habían unido contra Roma quien se encontraba en esta área de Hispania en una situación precaria.

Los romanos enviaron a los cónsules Quinto Fulvio Novilior y Lucio Mumio a la region para contrarestar la situación adversa en que se encontraban sus legiones. Lucio Mumio derrotó a una parte de los Lusitanos, mientras que años más tarde, Serbio Sulpicio Galba hizo un tratado de paz con tres de los jefes lusitanos. Cuando estos depusieron las armas, los principales jefes fueron degollados por los romanos y el resto de sus hombres fueron vendidos como esclavos a la Galia. En el año 147 aC, otro jefe lusitano, Viriato, encabezó la lucha contra Roma nuevamente. Al frente de numerosas trubus y durante diez años libró numerosos combates hasta que los romanos lo derrotó definitivamente en el año 139 aC.

La lucha prosiguió más al norte y su episodio más destacado fue la aguerrida lucha en defensa de Numancia, la capital de los Celtíberos, quienes resistieron largos años las embestidas romanas. Para terminar con la guerra fue enviado a España el general Escipión Emiliano, quien pudo finalmente penetrar en Numancia luego de terrible combate en el 133 aC. Al norte de la península, las otras tribus celtas, los Gallegos, Cántabros y Astures, siguieron luchando ferozmente por muchos años. Sólo en el año 19 aC la península quedó totalmente pacificada. Luego de la pacificación, los romanos dividieron a Hispania en tres provincias: Hispania Ulterior Baetica, Hispania Ulterior Lusitania, e Hispania Citerior Terraconensis.