Mamertinos

Thursday, April 2, 2009

Los mamertinos fueron mercenarios de la península itálica, originarios de Campania. Estos habían sido contratados por Agatocles, el rey de Siracusa, para luchar en la Tercera Guerra de Sicilia contra los cartagineses, pero Agatocles perdió la guerra y debió ceder la isla a Cartago en el año 307 antes de Cristo. En 289 aC murió Agatocles y los mamertinos quedaron varados en Sicilia en estado ocioso.

En el año 280 aC, los mamertinos pidieron ayuda a Pirro, rey de Epiro. En esa época, Roma se expandía hacia la Magna Grecia, en el sur de la península itálica, y sus habitantes también pidieron ayuda. Esto provocó la Guerra Pírrica, entre Roma y Epiro. Pirro fue proclamado rey de Sicilia, pero luego debió luchar contra los cartagineses. Al principio ganó varias batallas, pero este maltrató a los sicilianos quienes dejaron de apoyarlo. Pirro abandonó la campaña militar y finalmente retornó a Epiro.

Sin tener a nadie para quien luchar, los mamertinos tomaron Mesina por su propia cuenta en el año 274 aC. Los mamertinos retuvieron la ciudad de Mesina hasta el año 270 aC. En esos cuatro años se dedicaron a la piratería y se desplazaban por la isla libremente. Sin embargo, cuando Hierón II de Siracusa se enteró de los abusos, envió una expedición para deshacerse de ellos. En una segunda batalla, el ejército de Hierón II los venció en la planicie de Milazzo. Los mamertinos sobrevivientes retornaron a Mesina, la cual fue luego sitiada por Hierón en el año 265 aC, pero estos pidieron ayuda una flota cartaginesa. Para evitar una confrontación con la poderosa Cartago, el rey Hierón abandonó la isla y la flota cartaginesa tomó la ciudad de Mesina.

Descontentos por el maltrato de los cartagineses quienes comenzaron a perseguirlos, los mamertinos solicitaron ayuda a Roma. Aunque esta última no le gustaba la idea de ayudar a unos aventureros quienes habían robado una ciudad de sus verdaderos dueños, los romanos consideraban que era más desagradable aun, y muy peligroso para la existencia de Roma, la presencia de la poderosa Cartago tan cerca de sus fronteras. Roma envió un ejército a la zona que derrotó a los cartagineses en Mesina y Agrigentum, dando inicio a la Primera Guerra Púnica.