Segunda Guerra Púnica

Friday, April 3, 2009

La Segunda Guerra Púnica fue el segundo conflicto armado entre Roma y Cartago, el cual tuvo lugar entre los años 218 y 201 antes de Cristo. De las tres guerras disputadas entre estas dos potencias, la Segunda Guerra Púnica fue la más intensa y feroz y en la cual Roma vió amenazada su existencia ya que Aníbal había llevado la guerra a la península Itálica donde las legiones romanas a pesar de su bravura sufrió varias derrotas. El gran héroe de esta contienda fue el general romano Publio Cornelio Escipión, quien derrotó definitivamente al ejército de Aníbal en la Batalla de Zama del año 202 aC.

La Segunda Guerra Púnica se inició por una disputa por la hegemonía de la ciudad griega de Sagunto, ubicada en la costa española del mediterraneo, y la cual tenía lazos diplomáticos con Roma. Luego de controlar la sublevación de los mercenarios que habían sido contratado por Cartago para luchar en la Primera Guerra Púnica, Amílcar Barca se traslado al sur de España para crear ahi una base de operaciones. Pero Amílcar murió en el año 229 aC luchando contra los pueblos íberos. Le sucedió su yerno Asdrúbal, y a este, quien fue asesinado, Aníbal Barca, hijo de Amílcar, quien consolidó el dominio cartagines en el sur de la península Ibérica y, para controlar la costa, sitió la ciudad de Sagunto, aliada de los Romanos, la cual cayó luego de ocho meses de asedio.

Roma envió a dos senadores a Cartago para exigir la entrega de Aníbal y la reparación de los daños causados, pero no se llegó a ningún acuerdo y así empezó la Segunda Guerra Púnica en el año 218 aC.

Aníbal, luego de dejar en el gobierno de España a su hermano Asdrúbal Barca, inició por tierra una larga marcha sobre Roma con un gran ejército al que sumó veintiún elefantes. Salió de Cartagena, atravesó los Pirineos, cruzó el río Rodano en la actual Francia, traspuso los Alpes y entró en Italia por el norte. Ante el peligro, las tropas romanas salieron a su encuentro en las riberas del ríoTesino, pero estas fueron derrotadas. Aníbal prosiguió su marcha victoriosa y volvió a vencer en las batallas de Trebia y Trasimeno.

En lugar de dirigirse hacia Roma, el general cartaginés optó por desviarse hacia el mar Adriático para sublevar contra Roma a los pueblos vecinos y poder de ese modo engrosar las filas de su ejército. Para enfrentar a los invasores saqueadores cartagineses, los romanos organizaron un gran ejército y lo pusieron a las órdenes del cónsul Paulo Emilio. La batalla se libró en la llanura de Cannas del año 216 aC, pero Aníbal venció nuevamente. Después de la batalla, los cartagineses decidieron descansar en la ciudad de Capua.

Durante quince años Aníbal y su ejército se mantuvo en Italia pero sin poder apoderarse de Roma ni dominar el valor de sus habitantes. El general romano Publio Cornelio Escipión, para lograr alejar a Aníbal de Roma, resolvió atacar directamente a Cartago. Pero antes de desembarcar en Africa, debía iniciar una campaña militar en España para aniquilar primero las fuerzas cartaginesas allí estacionadas y evitar que estas salgan a reforzar al ejército de Aníbal en Italia. Luego de derrotar a los cartagineses en la península Ibérica en las batallas de Baecula e Ilipia en el 206 aC, Publio Cornelio Escipión se traslado a Sicilia para reclutar voluntarios y engrosar su ejército vencedor en España. En el año 203 aC, el general romano desembarcó en Africa con 30.000 hombres, hizo una alianza con el rey Masinisa de Numidia, y se dirigió a las puertas de Cartago, cuyo gobierno se vió obligado en llamar a Aníbal.

En el año 202 aC los dos ejércitos chocaron en Zama, una árida planicie cerca de Cartago. Los romanos vencieron definitivamente a las hordas cartaginesas. De ese modo, el general Publio Cornelio Escipión, íntegro y tenaz, derrotó táctica y militarmente al psicópata Anibal. De ese momento, el general Escipión adquirió el sobrenombre de "el Africano." Cartago se rindió y tuvo que reconocer en las duras condiciones de paz el dominio romano en España, entregar su flota, y comprometerse a no participar en ninguna guerra sin la autorización de Roma.