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Saturday, May 16, 2009

Adolfo Hitler

Adolfo Hitler (1889–1945) fue un líder político alemán de origen austriaco que gobernó Alemania de 1933 a 1945. En este período ocupó sucesivamente los cargos de canciller, Jefe de Gobierno y Jefe de Estado. Subió al poder como jefe del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei), conocido comunmente como Partido Nazi. Siguió una política expansionista y anti-semita.

Adolfo Hitler nació en el pueblo de Braunau am Inn, Austria, el 20 de abril de 1889. Su padre fue Alois Hitler, un agente de aduanas. Su madre, Klara Pölzl, fue la prima y la tercera esposa de Alois. Es por eso que sus padres se casaron con una dispensación papal. Hitler tuvo una infancia dura, ya que su padre lo azotaba con frecuencia. Hitler era un joven extremadamente inteligente, pero cambiante. En dos ocasiones suspendió el examen de entrada a la Universidad de Linz. Allí quedó cautivado por las lecturas pangermánicas y antisemitas del profesor Leopold Poetsch, quien influyó notablemente en la mente del joven.

Hitler era devoto de su madre y odiaba a su padre, quien era un estricto disciplinario. Padre e hijo tampoco compartían sus ideas políticas. Alois Hitler también deseaba que su hijo llegara a ser un oficial de aduanas como él lo era, empleo del que se sentía muy orgulloso y al que había llegado prácticamente sin una base académica. Pero el joven Hitler prefería las artes. Su padre muere en 1903.

En 1905, Adolf se muda a viena, ciudad donde vivió una vida de bohemio en una pensión para huérfanos. Recibía de vez en cuando ayuda monetaria de su madre. Hitler quiso ingresar en la Academia de Bellas Artes con el fin de convertirse en pintor, pero fue rechazado en el examen de ingreso. A pesar de esto, decidió quedarse en Viena, viviendo de la venta de sus pinturas con grandes dificultades económicas, viviendo durante tres años en un albergue para indigentes, para seguir pintando y presentarse a un segundo examen de ingreso, que no llegó a realizar nunca.

Viena, una ciudad cosmopolita, con mucha vitalidad intelectual y multicultural, pero existía un importante ambiente antisemita. Hitler fue notablemente influido por este ambiente. Llegó a considerar a los judíos como una raza extranjera en territorio alemán y compartía muchas de las ideas antisemitas comunes en la época, que eran a su vez de origen muy antiguo.

En 1913, Adolf Hitler se trasladó a Múnich para eludir el servicio militar en su país, aparentemente porque no deseaba servir a las órdenes de oficiales húngaros y judíos, y atraído también por la prosperidad y fortaleza que mostraba Alemania, en contraste con la decadente y débil Austria.

Al estallar de la Primera Guerra Mundial decidió alistarse como voluntario en el ejército alemán. Prestó servicio en Francia y Bélgica como mensajero del 16° Regimiento de Infantería Bávara de Reserva, que lo expuso al fuego enemigo. También aprovechó para dibujar algunas historietas y dibujos de instrucción para el periódico del ejército. Fue ascendido al rango de cabo y condecorado en varias ocasiones por su valor en combate, destacando especialmente la consecución de la Cruz de Hierro de segunda clase el 2 de diciembre de 1914, y la Cruz de Hierro, primera clase, el 4 de agosto de 1918, un honor raras veces dado a un soldado de tan baja graduación. Hitler era considerado como un soldado correcto.

El 15 de octubre de 1918, poco antes del final de guerra, Hitler fue trasladado a un hospital de campaña, donde quedó temporalmente ciego por un ataque con gases tóxicos lanzados por la artillería francesa. La capitulación alemana el 11 de noviembre de 1918 lo impactó de sobremanera, pues en la creencia popular alemana el ejército alemán permanecía invicto. Como muchos otros nacionalistas alemanes, Hitler culpó a los socialdemócratas por la rendición. El Tratado de Versalles impuso reparaciones de guerra y otras sanciones económicamente muy duras y perjudiciales para Alemania, declarando a esta nación culpable de los horrores de la Primera Guerra Mundial (cuando Francia e Inglaterra fueron tan responsables del inicio del conflicto). Durante la negociación del documento surgieron controversias entre el afán pacificador de W. Wilson, presidente de EE.UU. y el vengativo revanchismo del premier francés, Georges Clemenceau.

Después de la guerra, Hitler permaneció trabajando para el ejército como espía militar, siendo destinado a la supresión de levantamientos socialistas, que estallaron a través de toda Alemania, incluyendo Múnich, lugar a donde Hitler regresó en 1919. En julio de ese año, Hitler fue designado V-Mann (Verbindungsmann) del Comando de Inteligencia de la Reichswehr, con el objetivo de atraer a otros soldados de ideas similares, siendo asignado a infiltrarse en un pequeño partido nacionalista de extrema derecha, el Partido de Los Trabajadores Alemán. Allí, Hitler conoció a Dietrich Eckart, uno de los primeros miembros y fundador de ese partido.

Hitler comenzó a participar a tiempo completo en las actividades del partido. Ya a principios de 1921, Hitler era considerado como un gran orador, hablando frente a muchedumbres cada vez más grandes. En febrero, habló ante una muchedumbre de casi seis mil personas en Múnich. Para hacer pública la reunión, envió dos camiones de partidarios del Partido con esvásticas, causar conmoción y distribuir prospectos; fue el primer empleo de esta táctica. Hitler ganó notoriedad fuera del partido por sus discursos polémicos, atacando el Tratado de Versalles, a políticos y grupos marxistas, como así también a los judíos. Para combatir a sus enemigos políticos, creó la Sturmabteilung, o SA, cuyo jefe era el capitán Ernst Röhm. Toma como emblemas la Hakenkreuz —la cruz gamada— y el saludo del fascismo italiano del brazo en alto.

En 1923, Adolf Hitler, Erich Ludendorff, y Ernst Röhm intentan un golpe de estado en Bavaria, conocido como el "golpe de la cervecería". El 8 de octubre de 1923, Hitler y la SA irrumpieron en una reunión pública liderada por Kahr en el Bürgerbräukeller, una cervecería a las afueras de Múnich. Hitler anunció sus intenciones de formar un nuevo gobierno junto a Ludendorff. Sin embargo, no recibieron el apoyo militar que esperaban de las fuerzas locales. Los cabecillas fueron arrestados. En 1924, Hitler fue juzgado y sentenciado a 5 años de prisión.

Durante su estadía en la prisión de Landsberg, Hitler ecribió el libro "Mein Kampf" (Mi Lucha). El libro, dedicado a Dietrich Eckart, miembro de la Sociedad de Thule, era una autobiografía y una exposición de su ideología. Cuando Hitler salió de prisión, la situación política en Alemania se había calmado y el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores había sido proscripto en Bavaria. Hitler convenció al Primer Ministro de Bavaria para que levantara la proscripción que pesaba sobre su partido a cambio de que éste sólo intentara llegar al poder por la vía democrática. Como Hitler aún tenía una prohibición de dar discursos públicos, nombró a Gregor Strasser, quien en 1924 obtuvo una banca en el parlamento local, como su representante y organizador del partido en el norte de Alemania.

A principios de los '30 la situación económica empeoró terriblemente. Los comunistas iniciaron una ola de revueltas y violencia callejera que solamente empeoró la situación de los débiles, creado inestabilidad en los gobiernos de Heinrich Brüning, Franz von Papen y Kurt von Schleicher. Estos gobiernos fueron incapaces de gobernar con la aprobación del Parlamento, por lo que dependían del Presidente Paul von Hindenburg para mantenerse. Hindenburg ya era muy anciano, y era propenso a ser manipulado. Aunque Adolf Hitler perdió en las elecciones presidenciales de 1932, los nazis obtuvieron más de la tercera parte de las bancas en el parlamento alemán (Reichstag).

Luego de forzar la renuncia de Schleicher, en enero de 1933, Hindenburg fue convencido por Franz von Papen de que solamente Hitler podría gobernar con aprobación del Reichstag y lo nombró Canciller alemán el 30 de enero de 1933. Papen había pactado con Hitler días antes para formar un gobierno conjunto, ya que pensó que podría dominar al futuro dictador. Hitler disolvió el Parlamento y convocó elecciones, liderando el Partido Nacional-socialista, los parlamentarios de oposición fueron detenidos previamente.

Una semana antes de las elecciones, se produjo un incendio en el edificio del Reichstag y Hitler, tras acusar a la oposición comunista y social-demócrata del incendio, promulgó leyes de excepción, eliminando y persiguiendo a muchos adversarios políticos. Los campos de concentración se empezaron a usar llenándolos inicialmente con adversarios políticos.

En las elecciones de marzo Hitler consiguió la mayoría. El 23 de marzo de 1933 el Parlamento Alemán aprobó la Ley Habilitante que otorgaba plenos poderes a Adolf Hitler como dictador de Alemania, con el apoyo del partido conservador de Von Papen y de los católicos de Ludwig Kaas. En contra, sólo votaron los pocos diputados socialistas que quedaban. Los diputados comunistas habían sido ya detenidos o se habían visto obligados a huir.

Hitler estuvo a cargo de una de las mayores expansiones de la producción industrial y la mejora civil como nunca se había visto en Alemania, en su mayoría sobre la base de la deuda de flotación y el rearme. La tasa de desempleo se redujo sustancialmente, en su mayoría a través de la producción de armas y construcciones de obras civiles. Hitler también estuvo a cargo de una de las más grandes campañas de mejora de la infraestructura en la historia alemana, con la construcción de decenas de represas, autopistas, ferrocarriles, y otras obras civiles.

En marzo de 1934, cuando Hitler anunció públicamente que el ejército alemán se ampliaría a 600.000 hombres, seis veces el número estipulado en el Tratado de Versalles. así como la introducción de una Fuerza Aérea (Luftwaffe) y el incremento del tamaño de la Marina (Kriegsmarine). Gran Bretaña, Francia e Italia, así como la Sociedad de Naciones rápidamente condenaron estas acciones. Sin embargo, dado que Alemania nuevamente explicó que sólo estaba interesada en la paz, ningún país tomó medida alguna.

En marzo de 1936, las disposiciones del gobierno alemán, violaron nuevamente el tratado al introducir tropas y ocupar nuevamente la zona desmilitarizada en Renania. Ante la inacción de los gobiernos de Gran Bretaña y Francia, el afán expansionista de Alemania se extendió. El 12 de marzo de 1938, Hitler presionó a Austria para la unificación con Alemania (el Anschluss) e hizo una entrada triunfal en Viena el 14 de marzo. A ello le siguió la intensificación de la Crisis de los Sudetes, en la zona de habla alemana de Checoslovaquia conocida como Sudetes; Esto condujo al Acuerdo de Munich de septiembre de 1938, que autorizó a la anexión y ocupación militar inmediata de estos distritos por parte de Alemania. Luego Hitler ordenó al ejército alemán entrar en Praga el 15 de marzo de 1939, tomando el Castillo de Praga y de Bohemia y proclamando un protectorado alemán en Moravia.

Hitler eleva quejas relativas a la ciudad libre de Danzig y el corredor polaco, que fue cedida por Alemania en virtud del Tratado de Versalles. 23 de agosto de 1939, Hitler firma a un pacto secreto de no agresión (el Pacto Molotov-Ribbentrop) con Stalin en el que se acordó la probable partición de Polonia entre La Unión Soviética y la Alemania nazi.

El moderno ejército que había preparado obtuvo brillantes victorias en todos los frentes durante los primeros años de la guerra, haciendo a Hitler dueño de casi toda Europa mediante el uso de una nueva táctica conocida como "guerra relámpagoE: ocupó Polonia, Dinamarca, Noruega, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Francia, Yugoslavia, Grecia, mientras que Italia, Hungría, Rumania, Bulgaria y Finlandia eran sus aliadas, y países como Suecia y Suiza declaraban una neutralidad benévola.

Sólo Gran Bretaña resistió el intento de invasión (batalla aérea de Inglaterra, 1941); pero la suerte de Hitler empezó a cambiar cuando lanzó la invasión de Rusia, respondiendo tanto al ideal anticomunista básico del nazismo como al proyecto de arrebatar a la "inferior" raza eslava del este el "espacio vital" (Lebensraum) que soñaba para engrandecer a Alemania (1941). A partir de la batalla de Stalingrado (1942-1943), el curso de la guerra se invirtió y las fuerzas soviéticas comenzaron una contraofensiva que no se detendría hasta tomar Berlín en 1945; simultáneamente se reabrió el frente occidental con el aporte masivo en hombres y armas procedente de Estados Unidos (involucrados en la guerra desde 1941), que permitió el desembarco de Normandía (1944).

Derrotado y fracasados todos sus proyectos, Hitler vio cómo empezaban a abandonarle sus colaboradores y la propia Alemania era arrasada por los ejércitos aliados; en su limitada visión del mundo no había sitio para el compromiso o la rendición, de manera que arrastró a su país hasta la catástrofe y finalmente se suicidó en el búnker de la Cancillería de Berlín donde se había refugiado el 30 de abril de 1945, después de haber sacudido al mundo con su sueño de hegemonía mundial de la raza alemana, que provocó una guerra total a escala planetaria y un genocidio sin precedentes en los campos de concentración.



Cuadro pintado por Adolf Hitler en Viena, Austria.