Batalla de Wizna

Sunday, May 24, 2009

La Batalla de Wizna fue una batalla de la Segunda Guerra Mundial librada durante la invasión alemana de Polonia, entre la Wehrmacht y el Ejército Poláco, desde el 7 al 10 de septiembre de 1939, en los aledaños del pueblo polaco de Wizna.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre de 1939, el 3er Ejército Alemán debía avanzar desde Prusia del Este hacia Varsovia, atravesando las posiciones del Grupo de Operaciones Narew. El comandante del area de Wizna era el Capìtan Wladyslaw Raginis, quien tenía su comando en el bunquer GG-126 que se encontraba en una colina en el centro de las líneas polacas. El Capitán Raginis contaba con una fuerza de 700 hombres más 20 oficiales, armados con 6 piezas de artillería de 76 mm, 39 ametralladoras, y 2 fusiles anti-tanques.

El 7 de septiembre de 1939, unidades de reconocimiento de la 10ª División Blindada del General Nikolaus von Falkenhorst tomaron el pueblo de Wizna luego de un breve combate con pelotones de reconocimientos de las líneas polaca. Luego de algunas bajas, estos pelotones retrocedieron a la margen sur del río Narew. Cuando los alemanes trataron de cruzar el río el puente fue bolado por los ingenieros polacos. Al caer la noche, patrullas de infantería alemana cruzaron el río y avanzaron hacia Gielczyn, pero fueron repelidos con muchas bajas.

El 8 de septiembre, el General Heinz Guderian, comandante del cuerpo XIX de blindados, se le ordenó avanzar a través de Wizna, hacia Brzesc. En la mañana del 9 de septiembre sus unidades alcanzaron el area de Wizna, uniéndose a la 10ª División y a la brigada Lötzen. Esa mañana aviones alemanes arrojaron panfletos pidiendo a las tropas polacas que se rindieran. Entonces el Capitán Wladyslaw Raginis les contestó que no dejaría su puesto vivo y que continuaría defendiendo el área. Habiendo dicho esto, una andanada de artillería llovió sobre sus líneas. Luego los teutónicos atacaron el flanco norte de las fuerzas polácas.

Dos companías polácas que defendían varios búnqueres en el norte fueron atacadas desde tres direcciones por los tanques e infantería alemana. Muchos polacos pudieron escapar el cerco y se replegaron hacia Bialystok. Al anochecer del día 9 de septiembre lo que quedaba de la infantería polaca abandonaron sus trincheras y pozo-zorros, refugiándose en los búnqueres. Luego se desató una feroz lucha por cada uno de estos refugios de hormigón que se extendió hasta el medio día del 10 de septiembre cuando los zapadores teutónicos, con ayuda de blindados, pudieron tomar todos los búnqueres. Al final de la Batalla de Wizna, el Capitán Wladyslaw Raginis se suicidó con su propia granada.