Lucio Elio Seyano

Saturday, May 2, 2009

Lucio Elio Seyano (20 aC-31) fue un militar romano, jefe de la Guardia Pretoriana durante el gobierno del emperador Tiberio y, en un principio, hombre de confianza de éste. Seyano nació en Volsini, al norte de Roma, en el seno de una familia equestre, en el año 20 aC. Su padre fue Lucio Seyo Estrabo, prefecto de la Guardia Pretoriana durante el gobierno de Augusto.

En el año 14, después de la muerte de éste, Tiberio, nombra a Lucio Elio Seyano prefecto de la guardia del emperador. El nuevo prefecto trabajó desde un principio para ganarse la confianza Tiberio, ejerciendo una gran influencia en las decisiones de gobierno. Sin embargo, en el año 23, la muerte sospechosa del hijo del emperador, Druso, cambió el panorama político. Seyano y Druso habían partido a Panonia a sofocar una sublevación de legionarios. Luego de sofocada la revuelta, ajusticiar a los instigadores, y poner orden, creció una gran enemistad entre Seyano y Druso. Seyano sedució a la esposa de éste, Livila, y la convenció de que lo envenenara lentamente. De este modo la muerte de Druso pareció ser de causas naturales, aunque siempre estuvo la sospecha de que fue asesinado.

La perdida de su hijo fue un gran golpe para Tiberio. El había planeado nombrarlo sucesor. Deprimido, comenzó a distanciarse más de las tareas del gobierno, dejando a Seyano a cargo de las funciones de gobierno. Este calumnió y desacreditó a la viuda de Germánico, Agripina la Mayor, quien intentaba, con un grupo de senadores, influenciar políticamente a Tiberio para colocar a uno de sus hijos, Calígula, como heredero al trono.

Seyano intentó casarse con la viuda de Druso para emparentarse con la gens Julia-Claudia y poder estar en condiciones legales de ser heredero al trono el mismo, pidiendo primero autorización para ello a Tiberio. Sin embargo la autorización le fue denegada y el emperador le advirtió a éste que se estaba sobrepasandose en sus atributos. Entonces Seyano, escondiendo su frustraciones y animosidades, jugando el rol de un fiel prefecto, alimentó la paranoia que Tiberio tenía con relación a Agripina. Le dijo que ésta y el grupo de senadores realmente lo que buscaban era asesinarlo y poner por la fuerza a su hijo como emperador. Ante el miedo de ser asesinado, Seyano convenció a Tiberio de que se retirase a la seguridad de la isla de Capri.

De esa forma, Seyano quedó solo a cargo de las funciones de gobierno, cometiendo todo tipo de abusos y persiguiendo a muchas familias patricias. En el año 29 ordenó el exilio de Agripina. Por un período de cuatro años, del 26 al 31, Seyano fue el hombre más poderoso del Imperio Romano. Pero Tiberio fue informado de los abusos y pretenciones de Seyano y ordenó arrestar a su prefecto. Lucio Elio Seyano fue ejecutado a fines del año 31.