Batalla de Stalingrado

Friday, June 19, 2009

La Batalla de Stalingrado fue una batalla de la Segunda Guerra Mundial librada entre el 6º Ejército de la Wehrmacht y el Ejército Rojo en la ciudad de Stalingrado, Unión Soviética, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943. Fue una de la batallas más encarnizada de la Segunda Guerra Mundial donde se combatió heroicamente palmo a palmo por cada edificio de la ciudad; el otrora glorioso 6º Ejército al mando de Friedrich von Paulus quedó atrapado en el circulo tendido por el enemigo bolchevique, luchando ferozmente y corajudamente contra el numeroso Ejército Rojo y el implacable invierno ruso a 50º bajo cero. La Batalla de Stalingrado marcó el punto de máximo avance de las tropas alemanas en el frente ruso y el comienzo de la ofensiva soviética para recuperar el territorio perdido.

El 22 de junio de 1941, los alemanes habían iniciado la Operación Barbarroja contra la Unión Soviética. La Wehrmacht había avanzado exitosamente derrotando a los ejércitos rusos, penetrando profundamente en territorio soviético hasta llegar hasta las puertas de Moscú. La llegada del gélido invierno había favorecido a los rusos quienes detuvieron el avance alemán luego de un contraataque que alejaron a los alemanes de Moscú. Luego el frente se había estabilizado por varios meses.

La captura de Stalingrado era importante para Hitler por dos razones: en primer lugar, Stalingrado era una gran ciudad industrial sobre el río Volga, el cual era una ruta comercial importantísima entre el mar Caspio y el norte de Rusia; la captura de la ciudad detendría el flujo de armamento y suministro de todo tipo hacia el norte. En segundo lugar, la toma de Stalingrado aseguraría el flanco izquierdo de los ejércitos alemanes en su avance hacia el sud-este, hacia la region del Cáucaso rica en petróleo.

La Batalla de Stalingrado comenzó el 23 de agosto de 1942, cuando escuadrones de bombarderos alemanes arrojaron cientos de bombas en el corazón de la ciudad. Ese mismo día una división de blindados alemanes y el 6º Ejército Alemán llegaron a los suburbios de Stalingrado. Inmediatamente combates separados se desataron en diferentes puntos de la ciudad. El avance alemán se tornó muy lento y dificil; para progresar 100 metros había que luchar ferozmente por cada edificio. En las guerras urbanas el combate es muy cerrado y el enemigo cuenta con mucha cubierta contra el fuego y contra la vista.

A pesar de que los teutones aplastaban cada nido de ametralladora y de franco tiradores mientras avanzaban, los rusos parecían multiplicarse. Esto se debía a que desde la otra ribera del río Volga llegaban no solamente armamentos y municiones sino que también más hombres. Luego de más de 2 meses de combates cruentos los alemanes lograron tomar el 90 % de la ciudad. Sin embargo durante este tiempo, los soviéticos habían estado concentrando divisiones bien pertrechada y dotadas con los nuevos tanques T-34 varios kilómetros hacia el norte y el sur de Stalingrado.

El 19 noviembre de 1942, cuando comenzaba a llegar su gélido aliado, el invierno ruso, los soviéticos comenzaron a avanzar en pinzas sobre Stalingrado. Hitler y el alto mando alemán habían comentido el mismo error que habían cometido en el sitio a Moscú el año anterior, el de no proveer de vestimenta y calzado apropiado para combatir en temparaturas con mínimas de 50º bajo cero. Además, las líneas de suministro habían quedado muy atrás, aislada del grueso de combatientes del 6º Ejército.

Al ver el peligro que se cernía, el de quedar atrapados en la ciudad por el movimiento de pinzas de los rusos, el comandante alemán Friedrich von Paulus pidió autorización para retirarse y escapar del círculo que se cerraba y poder reagruparse cerca de las líneas de suministro. Sin embargo Hitler le denegó la autorización y le ordenó que luchara hasta el último hombre. Pero el 2 de febrero de 1943, von Paulus finalmente se rindió a los soviéticos. Del millón de hombres que componían el 6º Ejército, sólo 86.000 soldados alemanes sobrevivieron, la mayoría hambrientos y enfermos. De esa cifra, sólo 6.000 logró sobrevivir los campos de concentraciones soviéticos y regresar a Alemania, dos años luego de concluída la guerra.