Civilizacion incaica

Wednesday, July 15, 2009

El origen de la civilizacion incaica transita los límites del mito y la historia. Se acepta la sucesión de trece emperadores, cuyas conquistas conformaron un gran imperio, el Imperio Incaico, que llegó a abarcar Ecuador, Perú, Bolivia, norte de Chile y el noroeste argentino. Una de las leyendas más difundidas ubica el origen de la civilización incaica en Paccartambo, población cercana a Cuzco, de donde habían salido cuatro hermanos hijos del Sol: Manco Capac, Ayar Auca, Ayar Cachi y Ayar Uchu. Estos habían se habían salido en compañía de sus cuatro hermanas que eran a su vez sus esposas.

El mito relata las hazañas de Ayar Cachi, tan hábil con su honda que con cada piedra que tiraba podía derribar una montaña y hacer un valle o un desfiladero. Sus hermanos envidiosos de sus proezas lo encerraron para siempre. Luego de varias luchas fratricidas, finalmente quedó Manco Capac, ya que los otros dos se transformaron en ídolos de piedra. Manco, junto con su esposa-hermana Mama Ocllo, se detuvo en el Cuzco y en el lugar donde la tierra era fertil hundió en ella un bastón de oro. Luego reservó el lugar para el futuro templo del Sol y creó la estirpe de los incas descendientes directos del Inti, dios del Sol.

Históricamente se estableció que la antiguedad de la civilización incaica no supera los 500 años. De los trece soberanos que sucedieron a Manco Capac, se puede establecer con verosimilidad en la historia del imperio incaico a partir de la llegada al trono del noveno, Pachacuti Yupanqui (1438-1471). De éste hasta su bisnieto Atahualpa, quien fue el último inca muerto por orden de Francisco Pizarro en 1533, existe un siglo rico en realizaciones que, recogidas por la tradición y compiladas por los cronistas, permiten reconstruir sus instituciones, costumbres y creencias.

El término "inca" era el título del soberano del imperio que, por extensión, podía ser conferido a los miembros de su familia. De ahí entonces que "inca" signifique soberano. Como jefe absoluto del imperio, el Inca tenía poderes ilimitados: legislaba, era sumo sacerdote y general de sus ejércitos. Como heredero del Sol, su persona era sagrada y ante él se debía estar descalzo en señal de total sumisión. Su mujer principal era elegida entre sus hermanas y su rango era semejante al del soberano. Acompañaban al Inca, además de sus esposas y concubinas, todas sus parientes y los miembros de la más alta nobleza.


La base de la organización social de la civilización incaica era el ayllu, la cual era una institución de origen preincaico y constituía un núcleo agrario y territorial formado por varios grupos de familias que rendían culto a un mismo antepasado. Las familias pertenecientes a un ayllu poblaban un mismo territorio denominado marca y aceptaban la jefatura de un funcionario llamado curaca. La marca era una propiedad común de la cual cada año se otorgaba una parcela, o chakra, a todos los padres de familia. Un sector de la marca era trabajado en común y sus productos eran destinados a alimentar a los enfermos e imposibilitados.

Para una mejor administración, el imperio incaico se dividía en cuatro regiones, que en conjunto recibían el nombre de Tahuantisuyo, que significa "los cuatro barrios": 1) Chinchasuyo, el cual abarcaba Ecuador y el norte de Perú; 2) Antisuyo, que se extendía hacia el este desde la cordillera; 3) Contisuyo, el cual abarcaba desde la cordillera hacia el oeste hasta la costa; 4) Collasuyo, que abarcaba el sur de Perú, parte de Chile y el noroeste argentino. Estas regiones se subdividian a su vez en provincias, llamadas "humanis", y cada humani en varias "sayas", las cuales estaban constituidas a su vez por ayllus.

La sociedad estaba constituida por cinco clases sociales muy diferenciadas: 1) la nobleza, integrada por el Inca, sus familiares y los altos funcionarios del imperio; 2) los sacerdotes; 3) los puric, que estaban a cargo del cultivo de la tierra; 4) los artesanos, que estaban representados por los alfareros, orfebres, y contadores de equipos; 5) los yanaconas, que eran sirvientes muy próximo a la esclavitud y que eran descendientes de pueblos rebeldes.

El imperio incaico no conoció la moneda ni los impuestos, pero toda la producción de la tierra era entregada al Estado. Los puric cultivaban junto con sus hijos una parcela de tierra para mantener a la familia, pero estaban obligados en tiempos señalados a cultivar las tierras del Sol y del Inca. También existía un régimen de trabajo denominado mita por el cual los individuos de entre 25 y 60 años debían servir anualmente al Estado en diferentes actividades, como construir caminos, edificios religiosos, explotar minas, etc.Toda la economía descansaba en el trabajo del pueblo, cuyos productos eran recogidos en los almacenes del Estado para ser distribuidos. Una gran parte era para el Inca y la nobleza; otra destinada a los sacerdotes y mantenimiento del culto; y una pequeña parte servía para el sostenimiento de las viudas de los guerros muertos en las batallas.