Cultura Nazca

Thursday, July 2, 2009

La cultura Nazca fue una cultura preincaica que se desarrolló en la costas sur de Peru, en la provincia de Nazca de la Región Ica y fue contemporánea de la cultura Mochica. La cultura Nazca se originó en el siglo I d.C. y se extendió hasta el siglo VI. Sus áreas de influencia fueron Pisco en el norte, Arequipa en el sur, y Ayacucho en el este. También tuvo contactos con la zona andina, y llegó inclusive hasta las zonas altas de Ayacucho.

La cultura Nazca evolucionó de la cultura Paracas. Nazca no tuvo un gobierno centralizado, sino que era una unión de asentamientos por la zona fértiles de su territorio. El asentamiento más importante fue Cahuachi, el cual era un conjunto de pirámides de adobe, plataformas y plazas. Allí los habitantes de distintos grupos se reunían durante períodos para celebrar fiestas ceremoniales. La decadencia ocurrió alrededor del año 600 d.C. Se cree que el desierto avanzó rápido a los asentamientos Nazca, y que el centro más importante de Nazca (Cahuachi) perdió su religiosidad. Durante su existencia intercambió productos con diferentes culturas, construyendo así lo que seria una red de comercio entre Nazca, Warpa y otros.

Lo más impresionante de esta cultura es su cerámica policromada, con figuras de hombres, animales, plantas, etc. En muchas de estas cerámicas, se representan a hombres mutilados, lo que hace suponer que realizaron sacrificios humanos. El trabajo en metales era inferior a los hechos en Chavín de Huántar, pero tenían estilo propio. El arte textil floreció tanto como en la época de los Paracas.

La economía de la civilización nazca estaba basada en la agricultura y ésta fue intensiva y un ejemplo a la posteridad de cómo resolver el problema de tierras eriazas en la costa. Los antiguos nasquenses, construyeron acueductos para poder tener agua durante todo el año; obras que por otro lado debieron significar un gran esfuerzo físico.

La cultura Nazca extendió a través de valles, cada uno de los cuales tenía su propia autoridad que era un sacerdote. La élite vivía en edificios piramidales, en sectores especiales cuyas habitaciones estaban hechas con adobe y muros cubiertos con una capa de yeso o cal para tapar las grietas. El pueblo, residía en aldeas o en la periferia de la ciudad. Sus casas se construían colocando troncos de algarrobo que definían las paredes.