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Saturday, July 25, 2009

Guerra Ruso Finlandesa

La Guerra Ruso Finlandesa fue una guerra librada entre la Unión Soviética y Finlandia en una franja territorial sobre la frontera de estos dos paises, luego del inicio de la Segunda Guerra Mundial, entre el 30 de noviembre de 1939 y el 12 de marzo de 1940. Debido a que este conflicto bélico tuvo lugar durante los meses de invierno, también se conoce a la Guerra Ruso Finlandesa con el nombre de Guerra de Invierno, la cual estalló cuando la Unión Soviética atacó Finlandia el 30 de noviembre de 1939 reclamando el territorio de la Carelia oriental. Como consecuencia, la URSS fue expulsada de la Sociedad de Naciones el 14 de diciembre. Stalin había esperado conquistar el país entero para finales del año, pero la resistencia finlandesa frustró a las fuerzas soviéticas, quienes superaban en número a los fineses tres a uno. Finlandia aguantó hasta marzo de 1940, cuando un tratado de paz se firmó cediendo cerca del 10% del territorio finés y el 20% de su capacidad industrial, a la Unión Soviética.

Aunque Finlandia debió ceder territorio, la Guerra Ruso Finlandesa fue un desastre militar para la Unión Soviética debido al gran número de bajas sufridas. Luego de la Guerra de Invierno, Stalin se vió obligado a comenzar el proceso de reinstaurar a oficiales calificados que habían sido dados de baja durante la gran purga de los años 30, lo cual permitió a los soviéticos resistir la invasión alemana.

Antecedentes de la Guerra Ruso Finlandesa

Finlandia había pertenecido al Reino de Suecia hasta que la Rusia zarista la conquistó en 1808 y la convirtió en un estado colchón entre ambos reinos con la finalidad de proteger la capital rusa de la época, San Petersburgo. Sin embargo, luego de la Revolución Rusa que llevó a los bolcheviques al poder, Finlandia declaró su independencia de Rusia el 6 de diciembre de 1917, quedando en disputa la región de la Carelia, que había sido parte de la república rusa medieval de Nóvgorod.

El 23 de agosto de 1939, la Unión Soviética y Alemania firmaron el Pacto Molotov-Ribbentrop, el cual era un pacto de no agresión por diez años. Una cláusula secreta del mismo desglosaba el reparto de los países de Europa Oriental entre los países firmantes. Finlandia quedó en la esfera de influencia soviética, mientras que Polonia debía ser dividida entre ambos. En abril de 1939, la Unión Soviética hizo su última demanda a Finlandia: la frontera debía moverse 25 kilómetros atrás desde Leningrado, además debía permitir el establecimiento de una base naval en la península de Hanko por treinta años. Como el gobierno finés rehusó aceptar las demandas soviéticas, Stalin ordenó el bombardeo de Mainila el 26 de noviembre de 1939 y la invasión de Finlandia el 30 de noviembre.

Desarrollo de la Guerra Ruso Finlandesa

El 30 de noviembre de 1939, la Unión Soviética atacó Finlandia con 23 divisiones, sumando 450.000 hombres. La táctica soviética era simple; se emplearon cuatro ejércitos a mando del comandante Kirill Meretskov. Estos que atacaron la frontera finlandesa de más de 1.200 kilómetros de longitud, siendo su arma principal la superioridad numérica. El 7º Ejército se lanzó contra la línea Mannerheim de unos 130 kilómetros de longitud desde el Istmo de Carelia. El 8º Ejército lanzó un ataque desde la ribera oriental del lago Ladoga, mientras que el 9º Ejército cruzó más al norte y alcanzó la costa oeste del país en Oulu; de este modo Finlandia quedó dividida en dos. El 14º Ejército ocuparía el puerto de Petsamo.

Aunque Finlandia no había tenido tiempo para movilizar a sus 180.000 hombres, sus entrenamiento en tácticas de guerrilla con el uso de esquíes para desplazarse y trajes de camuflaje blanco para confundirse con la nieve hizo la diferencia. También improvisaron una bomba casera utilizada con éxito en la Guerra Civil Española, que en la Guerra de Invierno sería bautizada como cóctel Molotov. El invierno de 1939 y 1940 fue extremadamente frio, con temperaturas de -50° bajo cero, pero los finlandeses podían soportarlo con mayor facilidad que los rusos. Debido a la inferioridad numérica, los fineses no se enfrentaron a los invasores soviéticos en el campo de batalla, sino que atacaron a las unidades soviéticas aisladas e hicieron de las provisiones enemigas sus principales objetivos, causando gran número de bajas. En estos ataques sorpresivos se destacaron los francotiradores, los cuales causaban el terror entre las filas soviéticas, como el famoso Simo Häyhä, quien en los 115 días de guerra llegó a eliminar hasta 505 soldados soviéticos.