Campaña de las Filipinas (1944-1945)

Thursday, November 12, 2009

La campaña de las Filipinas, o batalla de las Filipinas, fue la campaña militar iniciada por los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial para liberar las islas Filipinas de manos japonesas. La campaña militar de las Filipinas comenzó el 20 de octubre de 1944 y se extendió hasta el 15 de agosto de 1945.

El 8 de diciembre de 1941, los japoneses atacaron e invadieron las Filipinas, sometiendo a la población local a todo tipo de maltrato y humillaciones, colocando a los residentes europeos y norteamericanos en cautiverio, en un especie de campo de concentración montado en el edificio de la universidad de Santo Tomás de Manila. La reconquista de las Filipinas estaba en los planes de los norteamericanos dentro del teatro de operaciones del Pacífico, pero primero había que liberar otras islas menores más al sur. De esa forma, en agosto de 1942 comenzó la ofensiva aliada en el Pacífico contra el Imperio Japonés; saltando de isla en isla, la Armada y el Ejército de los EEUU ya habían reconquistado las islas Salomón, las Gilberts, las Marianas, y Marshalls, obteniendo importantísimas victorias como las batallas de Mar del Coral, Midway, y del Mar de las Filipinas.

La campaña de las Filipinas consistió de cuatro batallas principales, tres terrestres y una naval: 1) la batalla de Leyte, que se inicia el 20 de octubre de 1944 con la invasión por parte del Ejército Estadounidense de la isla de Leyte; 2) batalla naval del golfo de Leyte, que tuvo lugar del 23 al 26 de octubre de 1944 como consecuencia de un desesperado intento japonés de evitar la reconquista de las Filipinas; 3) batalla de Luzón, la cual se desató con la invasión estadounidense de la isla Luzón el 9 de enero de 1945 y se prolongó hasta agosto de ese año; 4) la batalla de Manila, que se inicia el 3 de febrero de 1945 con la llegada de las tropas norteamericanas, que habían invadido Luzón, a los suburbios de la ciudad de Manila, y termina el 3 de marzo con destrucción total del último foco de resistencia japonesa en Intramuros (casco antiguo).

La campaña militar de las Filipinas fue cruenta y larga; unos 330.000 soldados japoneses murieron en los sangrientos combates que acontecieron en el interior de las islas y en la ciudad de Manila; los norteamericanos sufrieron la pérdida de 14.000 hombres más 40.000 heridos. La campaña de las Filipinas fue otra gran victoria para las tropas de los EEUU, y posibilitó el retorno a la isla del comandante supremo estadounidense, el General Douglas MacArthur.