Baltasar Hidalgo de Cisneros

Thursday, May 13, 2010

Baltasar Hidalgo de Cisneros (1755–1829) fue el 11º y penúltimo Virrey del Virreinato del Río de La Plata. Fue nombrado Virrey el 15 de julio de 1809 por la Junta de Sevilla, y removido de su cargo el 25 de mayo de 1810 por el gobierno revolucionario de la Primera Junta de Gobierno durante la Revolución de Mayo de 1810.

Baltasar Hidalgo de Cisneros nació en Cartagena en 1755. Descendiente de varias generaciones de militares, Baltasar ingresó a los 15 años de edad en la carrera naval en el año 1770. En 1780 al mando de la balandra Flecha capturó dos corsarios británicos, el Rodney y el Nimbre. Al año siguiente y al mando de la fragata Santa Bárbara capturó otros 4 corsarios de la misma nacionalidad. En 1805 combatió valientemente contra los ingleses en la Batalla de Trafalgar, resultando ser uno de los marinos españoles más destacados que participaron en ella.

En 1806, Cisneros fue nombrado Jefe de Escuadra y enarboló su insignia en el navío Santísima Trinidad, que era el barco mayor de todos los que tomaron parte en la batalla y que protagonizó uno de los episodios más intensos. Participó en la resistencia contra la invasión napoleónica de España, luchando heroicamente. Llegó a ser miembro de la Junta de Cartagena. En julio de 1809 la Junta Suprema de Sevilla lo nombró Virrey del Río de la Plata.

Cuando Cisneros asumió su cargo era un momento de crisis económica. La flota española había sido derrotada por la Marina Real Británica y el comercio con las colonias se había paralizado al no poder enviar barcos a las mismas. Aunque España posteriormente estableció una alianza con Gran Bretaña, no podía comerciar con ella debido al secular monopolio español del comercio con sus colonias. Sin embargo, Cisneros autorizó entonces el libre comercio con Gran Bretaña, pero esto generó quejas de los comerciantes locales más poderosos que obtenían grandes ganancias con el contrabando. Para no perder su apoyo, anuló el decreto de libre comercio que había dictado. Esto causó, a su vez, quejas de los comerciantes ingleses, quienes reclamaban que no deberían ser perjudicados ya que Inglaterra era el nuevo aliado de España que luchaba contra las tropas invasoras francesas. Para quedar en buenos términos con ambos, dio una prórroga de cuatro meses al libre comercio para que los ingleses pudieran finalizar sus asuntos.

En 1809 hubo intentos de revoluciones en el Alto Perú (actual Bolivia), el 25 de mayo en Chuquisaca y el 16 de julio en La Paz, en las cuales se formaron juntas de gobierno por la ausencia del rey español. Estos movimientos rebeldes fueron aplastados por un ejército enviado por Cisneros, y sus autores condenados a muerte. Esta medida, sin embargo, aumentó el resentimiento de los revolucionarios porteños: French y Beruti criticaban que dichos alzamientos fueran condenados con la pena capital pero que los alzamientos contra Liniers acabaran en indultos, considerando que estos últimos fueron hechos por españoles y los de La Paz y Chuquisaca por criollos.

El 13 de mayo de 1810, un barco trajo noticias de España. La corona española y la Junta de Sevilla cayeron en manos de las fuerzas de Napoleón Bonaparte. Entonces Cisneros intentó incautar los periódicos traídos para que la noticia no se supiera. No obstante, uno de esos periódicos llegó a manos de Manuel Belgrano y Juan José Castelli, quienes difundieron la noticia. Cisneros se vio obligado a proclamarla oficialmente el 18 de mayo.

La Revolución de Mayo es la semana que transcurrió entre el 18 y el 25 de mayo de 1810, que se inició con la confirmación de la caída de la Junta de Sevilla y desembocó en la destitución de Cisneros y la asunción de la Primera Junta. En un principio, Cisneros se resistió a dimitir y tras mucho esfuerzo, los capitulares lograron que ratificara y formalizara los términos de su renuncia, abandonando pretensiones de mantenerse en el gobierno.

En agosto de 1810, la Junta lo envió de regreso a España en una embarcación pequeña mercante. Desembarcó en las Canarias el 4 de septiembre. Quedó en esas islas para restablecer su quebrantada salud y pasó después a Cádiz, donde pidió que se le residenciase y se juzgase su conducta. No obstante, el gobierno, satisfecho con ella, le expresó su aprobación por medio del Ministerio de la Guerra, nombrándole vocal de la Junta de Dirección, el uno de enero de 1813, comandante general del Departamento de Cádiz y después, ascendiéndole a capitán general del mismo. El 14 de septiembre de 1818 fue nombrado ministro de Marina y en diciembre del mismo año director general de la Armada, con orden que desempeñase en comisión la capitanía general de Cádiz y se encargase de los preparativos de la expedición hacia America que preparaba el conde de La Bisbal.

Sin embargo, en 1820 triunfó la revuelta de los constitucionales y Cisneros fue apresado y llevado al arsenal de la Carraca, permaneciendo en esa situación hasta que el Rey juró la Constitución de 1812. Prescindiendo de opiniones políticas, el gobierno reconoció sus méritos y le concedió los honores del consejo de Estado y su cuartel en el departamento de Cartagena, de donde fue nombrado capitán general en seis de noviembre de 1823. Don Baltasar Hidalgo de Cisneros falleció en Cartagena de junio de 1829.