Francisco Javier de Elío

Sunday, May 16, 2010

Francisco Javier de Elío (1767 - 1822) fue el 12º y último Virrey del Virreinato del Río de La Plata entre 1810 y 1812. Fue precedido por Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien había sido depuesto por la Primera Junta de Gobierno el 25 de Mayo de 1810.

Francisco Javier de Elío nació en Pamplona en 1767. Fue un militar de carrera y gobernador de Montevideo entre 1807 y 1809. Conspiró junto con Martín de Alzaga contra de Santiago de Liniers, pero no tuvo éxito ya que éste último fue apoyado por Cornelio Saavedra y las milicias criollas.

En mayo de 1810, el sucesor de Liniers, Baltasar Hidalgo de Cisneros fue removido de su cargo por la Primera Junta de Gobierno de Buenos Aires. Sin embargo, Francisco Javier de Elío quedó al mando de Montevideo y se autoproclamo Virrey del Río de La Plata y luego confirmado como tal por la Junta de Cádiz. Intentó ser reconocido por el Cabildo de Buenos Aires, que desconoció su autoridad, por lo que se instaló en Montevideo. El 19 de enero de 1811, Francisco Javier de Elío declaró a Montevideo capital del virreinato y asumió como virrey del Río de la Plata, pero la población rural de la Banda Oriental rechazó la autoridad del nuevo virrey en febrero de 1811, hecho conocido como Grito de Asencio.

El caudillo uruguayo Artigas derrotó a las tropas realistas de José Posadas el 18 de mayo de 1811 en la Batalla de Las Piedras, la cual constituyó el primer triunfo importante de las fuerzas revolucionarias frente al Imperio español. No obstante ello, el 20 de octubre de 1811 Elío y el gobierno de Buenos Aires firmaron un armisticio que devolvía al control español la Banda Oriental. Finalmente, El virrey Elío regresó a España el 18 de noviembre de 1811, dejando su cargo de virrey en enero de 1812.

En 1814, luego de la liberación de España del yugo napoleónico, el rey de España Fernando VII vuelve del exilio francés, cruzando la frontera el 24 de marzo. Llega el momento de la verdad respecto a la Constitución de 1812. De acuerdo con los decretos de las Cortes, no se reconocería por libre al rey ni, por tanto, se le prestaría obediencia, hasta que prestase el juramento prescrito por el artículo 173 de la Constitución.

Fernando VII se niega a seguir la ruta a Madrid marcada por la Regencia y entra en Valencia el 16 de abril. Ahí le esperaban dos personas: un representante de la Regencia con el texto de la constitución y un diputado absolutista con un manifiesto absolutista firmado por 69 diputados. Ferviente seguidor de la causa absolutista, el 17 de abril, el general Elío invita al monarca a recobrar sus derechos, poniendo sus tropas a disposición del monarca y realizando el que es probablemente el primer pronunciamiento de la historia moderna de España. Protagonizó persecuciones contra diversos liberales y/o constitucionales. Sin embargo, leugo del triunfo de la Revolución Liberal de 1820 el capitán general Francisco Javier de Elío fue ejecutado 1822.