Motín de las Trenzas

Saturday, May 29, 2010

Se conoce como Motín de las Trenzas al levantamiento militar del Regimiento de Infantería de Patricios ocurrida en Buenos Aires en diciembre de 1811. El motín se inició cuando los Patricios se negaron a acatar algunas órdenes del Primer Triunvirato, entre las cuales al parecer figuraba el corte de las trenzas de las tropas, que era signo de distinción y autonomía de los miembros de ese regimiento. El motín ha sido interpretado de muy diferentes formas por distintas autores, quienes le han adjudicado causas predominantemente políticas.

Antecedentes

Durante la Revolución de Mayo se gestaron dos grupos antagónicos con diferentes doctrinas políticas: los saavedristas, que respondían a Cornelio Saavedra, el presidente de la Primera Junta; y los morenistas, que apoyaban a Mariano Moreno, el secretario. Pero los primeros monopolizaron el poder durante el gobierno de la Primera Junta y Junta Grande, ya que Saavedra era el comandante del Regimiento de Patricios. Los opositores a Saavedra, dirigidos por Mariano Moreno, intentaron debilitar la fuerzas de los regimientos leales al presidente, formando otros dirigidos por ellos. La renuncia y posterior fallecimiento de Moreno, y la exitosa revolución de abril de 1811 llevó todo el poder a manos del presidente de la Junta; la que, ampliada con los diputados de las ciudades del interior del país, ahora era denominada Junta Grande.

Sin embargo, la crisis causada por serias derrotas militares, sobre todo en la batalla de Huaqui, debilitó el poder de la Junta. Saavedra partió hacia el norte del país, a ponerse al frente de la defensa, oportunidad que aprovechó el Cabildo de la capital para forzar a la Junta a ceder el poder a un Primer Triunvirato, plenamente porteño. La Junta pasó a denominarse Junta de Observación, y asumió el Poder Legislativo. Pero el Triunvirato, munido de la fuerza policial y militar, ordenó su disolución cuando pretendió dictar leyes en oposición a sus deseos, mientras que Saavedra fue arrestado y enviado al exilio.

Motín de las Trenzas

El Triunvirato desconfiaba de cualquier grupo político o militar que pudiera derrocarlo o pretendiera ponerle trabas. Por lo tanto, consideraba que el Regimiento de Patricios, que había sido leal a Saavedra, podía ser peligroso. Por ello decidió modificar su estructura, transformándolo de cuerpo de milicias a regimiento de línea. Lo que quiere decir, soldados obligados a prestar servicio donde se les destinara, sin límite de tiempo, y a cambio de una remuneración acordada por el gobierno. Una de las primeras medidas hacia la reestructuración fue el nombramiento como comandante de dicha unidad a Manuel Belgrano, quien ya había sido Mayor de ese regimiento. Esto se hizo sin haber consultado para nada a sus soldados ni a sus oficiales.

La noche del 6 de diciembre de 1811, el general Belgrano hizo una visita al cuartel, recibiendo la noticia de un principio de insubordinación que había estallado entre los soldados. El oficial que los había enfrentado los había amenazado con cortarles el pelo, lo que significaba eliminar su aristocrática coleta o trenza. Belgrano no vio mayores movimientos, pero apenas una hora después, se le anunció que había estallado un motín. Los soldados se apoderaron de la guardia y del arsenal del cuartel, expulsando del mismo a los oficiales. Belgrano fue rechazado, e informó al gobierno de los hechos.

Los soldados, acaudillados por sus cabos y sargentos, presentaron un petitorio, en la que rechazaban a ser un regimiento regular de línea, sino un regimiento de milicias conformado por fieles ciudadanos libres. También rechazaban a Manuel Belgrano como su nuevo comandante, y pedían a cambio como su comandante al Sr Don Antonio Pereyra con el grado de Coronel, y a Don Domingo de Basavilbaso como Mayor del Regimiento.

El triunviro Feliciano Chiclana recibió el petitorio, pero puso como condición que, antes de proceder a su estudio, el regimiento debía deponer las armas. Interpretando que la aceptación de esa condición hubiera sido rendirse sin obtener las garantías exigidas, ésta fue rechazada. Las tropas de los demás regimientos cercaron el cuartel, que estaba peligrosamente rodeado de edificios. Tras las mediaciones infructuosas de Juan José Castelli y del obispo Benito Lué, el gobierno ordenó reprimir el motín. La represión estuvo a cargo del coronel José Rondeau y del teniente coronel Miguel Estanislao Soler. El cuartel fue atacado por sus cuatro costados, e incluso hubo tiroteos involuntarios entre las numerosas fuerzas atacantes. Finalmente, los rebeldes fueron dominados; no se informó el número de bajas entre éstos, pero en cambio sí que hubo 8 muertos y 35 heridos entre los atacantes.

El Motín de las Trenzas culminó el 11 de diciembre de 1811, con la ejecución de 10 soldados y suboficiales, quienes habían sido condenados a muerte como cabecillas del motín. Fueron fusilados y colgados en la vía pública el 11 de diciembre. El Regimiento pasó a ser de línea, y sus soldados fueron condenados a servir en él por muchos años. Todo el control de la fuerza militar pasó al Triunvirato.