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Wednesday, June 23, 2010

Anarquía del Año 20

Se conoce como Anarquía del Año 20 al caótico proceso político y militar que tuvo lugar en las Provincias Unidas del Río de La Plata entre los años 1819 y 1823. Esta anarquía abarca el período desde la descomposición del Directorio hasta la desaparición del gobierno nacional y la estabilización de los gobiernos de las provinciales. Durante la Anarquía del Año 20 se sucedieron varios enfrentamientos entre las facciones antagónicas: los federales y unitarios, siendo el más importante la batalla de Cepeda de 1820.

Antecedentes

Con la Revolución de Mayo se sucedieron en el gobierno de las Provincias Unidas la Primera Junta, la Junta Grande, el Triunvirato (Primer y Segundo), la Asamblea del Año XIII, y el Directorio. La formación de este último gobierno había sido una tentativa de estabilización del gobierno argentino. Sin embargo, las tendencias centralistas del Directorio chocaron con las ansias autonomistas de las provincias, que no se sintieron representadas por los distintos gobiernos centralistas de Buenos Aires. El 10 de junio de 1819, el Congreso de Tucumán eligió como Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata al general José Rondeau. El nuevo Director Supremo no solo no cambiaría la política hostil de sus antecesores ante el federalismo, sino que estaba dispuesto a reforzarla: propuso al general Carlos Federico Lecor, gobernador de la ciudad de Montevideo, ocupada por Portugal, atacar a los federales hasta el río Paraná, esto es, ceder Entre Ríos y Corrientes a ese reino.

Guerra Civil

La noticia de ese pacto decidió a los federales a tomar la iniciativa, enrolando además en sus filas al ex dictador chileno, general José Miguel Carrera, y también un al ex Director Supremo Carlos María de Alvear. De modo que el gobernador de Santa Fe, Estanislao López, reinició las hostilidades. Francisco Ramírez, gobernador de Entre Ríos, y Pedro Campbell, jefe del ejército correntino, se trasladaron a Santa Fe. Rondeau ordenó al general José de San Martín regresar con su Ejército de los Andes desde Chile para atacar Santa Fe, pero éste desobedeció abiertamente. Idéntica orden recibió Manuel Belgrano, comandante del Ejército del Norte. Éste dejó el mando al general Francisco Fernández de la Cruz, que se dirigió con sus fuerzas hacia el sur.

A principios de noviembre, Ramírez invadió y saqueó todo el norte de la provincia de Buenos Aires. Por esos mismos días, el caudillo local Felipe Álvarez lanzó una gran ofensiva en todo el sur de la provincia de Córdoba y tomó el fuerte de Fraile Muerto. Fue sorprendido por el general Juan Bautista Bustos, que le causó 16 bajas el 24 de noviembre. De todos modos, ocupó la posta de Cruz Alta, abandonándola poco antes de que el Ejército pasara por allí. Mientras tanto, el caudillo Juan Antonio Guevara ocupaba nuevamente el fuerte de El Tío.

Al mando del general Fernández de la Cruz, el Ejército del Norte se dirigió hacia la provincia de Buenos Aires, con intención de unirse al ejército de Rondeau y atacar juntos a los federales. Pero el 8 de enero de 1820, al llegar a la posta de Arequito, el general Bustos y los coroneles Alejandro Heredia y José María Paz se sublevaron, acompañados por la mayoría de los cuerpos militares. Anunciaron a Fernández de la Cruz que se negaban a continuar con la guerra civil y regresaban al frente norte. Explícitamente se declararon neutrales en el enfrentamiento entre los federales y el Directorio, para no ser acusados de haberse pasado al enemigo.

Tras una serie de discusiones, en que casi llegaron a un enfrentamiento, Bustos obligó a Fernández de la Cruz a entregarle su ejército y su armamento, y arrestó a su ex jefe y a algunos oficiales. Al día siguiente, Bustos inició el regreso a Córdoba y escribió a Estanislao López y a Rondeau, explicándoles las causas de lo ocurrido, y sus planes de regresar al norte. El 19 de enero renunció el gobernador cordobés Manuel Antonio Castro, y un cabildo abierto nombró gobernador interino a José Javier Díaz. Bustos y el Ejército del Norte fueron recibidos en triunfo. Poco después, Bustos era electo gobernador titular.

Batalla de Cepeda de 1820

Rondeau no había hecho nada para repeler la primera invasión de Ramírez, ya que esperaba al Ejército de Norte. Una vez que comprobó que éste nunca llegaría, justamente cuando la situación se hacía más crítica para él, decidió avanzar hacia el enemigo al frente de su ejército de 2.000 hombres. El 1ro de febrero le salieron al cruce 1.600 soldados federales, todos de caballería: unos 600 entrerrianos, otros tantos santafesinos y 400 correntinos. Ramírez asumió el comando federal.

Un grave error táctico de Rondeau permitió a los federales vencer con mucha facilidad a Rondeau en la batalla de Cepeda. En alrededor de diez minutos, toda la caballería directorial fue dispersada, arrastrando en su huida a Rondeau. Ramírez intimó rendición al jefe de la infantería, Juan Ramón Balcarce, pero éste se retiró ordenadamente hacia San Nicolás de los Arroyos. Ramírez prohibió que atacaran a los porteños, argumentando que necesitarían de esos infantes para luchar contra los portugueses.