Batalla de Tucumán

Thursday, June 17, 2010

La batalla de Tucumán fue una batalla librada entre las fuerzas realistas de Pío Tristán y el Ejército del Norte, comandado por Manuel Belgrano, el 24 de septiembre de 1812, durante la guerra de independencia. Este enfrentamiento militar tuvo lugar en el Campo de las Carreras (Ciudadela), en las inmediaciones de San Miguel de Tucumán, hacía el sudoeste del casco céntrico de dicha ciudad argentina, aproximadamente entres las actuales calle San Luis y Avenida Colón.

Siguiendo las órdenes del Primer Triunvirato, el Ejército del Norte iba retrocediendo hacia Córdoba cuando la población y autoridades tucumanas le pidieron a Manuel Belgrano hacer frente en Tucumán a los realistas que venían en persecución. Temerosas del fiero enemigo español que les habían propinado paliza en Huaqui, la marcha atrás de las tropas criollas argentinas había comenzado el 23 de agosto de 1812 con el Exodo Jujeño.

Cuando partió de Jujuy, el Ejército del Norte contaba con unos 1.800 hombres. En Tucumán éste andrajoso y agotado ejército fue reorganizado y reforzado con numerosas agrupaciones de gauchos tucumanos suministradas por los estancieros tucumanos, más el aporte de nuevas piezas de artillería. Con estos refuerzos, el ejército criollo llegó a contar con unos 2.700 hombres y 15 cañones.

El 22 de septiembre de 1812, el ejército realista se aproximaba a la ciudad de San Miguel de Tucumán desde el norte. Su comandante Pío Tristán decidió rodear la ciudad llendo hacia al sur por el este de la misma para aparecer mirando al norte al sudoeste de la ciudad capital, en un pajonal desolado conocido como Campo de las Carreras.

Formación táctica para la batalla de Tucumán

Manuel Belgrano dispuso a la caballería en dos alas: la derecha, al mando de Balcarce, era más numerosa y contaba con la tropa gaucha recién reclutada en Tucumán; el ala izquierda estaba bajo el mando del Coronel Eustoquio Díaz Vélez. La infantería fue desplegada en tres columnas, comandadas por el coronel José Superí la izquierda, el capitán Ignacio Warnes en el centro, y el capitán Carlos Forest a la derecha, junto a la cual una sección de Dragones apoyaba la caballería. Una cuarta columna de reserva estaba al mando del teniente coronel Manuel Dorrego; el barón Eduardo Kaunitz de Holmberg comandaba la artillería, ubicada entre las columnas de a pie, demasiado dividida entre las mismas para ser efectiva, siendo su ayudante de campo José María Paz.

La batalla

La batalla de Tucumán se inició al medio día del 24 de septiembre de 1812, cuando la artillería criolla empezó a bombardear los batallones realistas de Cotabambas y Abancay. La corajuda infantería española respondió cargando con bayoneta a la gran carrera. Belgranó ordenó responder con la carga de la infantería de Warnes, acompañada de la reserva de caballería del capitán Antonio Rodríguez, mientras que la caballería de Balcarce cargaba sobre el flanco izquierdo de Tristán, haciendo desbandar a la caballería de Tarija.

Sin embargo, en el flanco derecho de los españoles, el avance de caballería e infantería de los realistas fue imparable, tomando prisionero al coronel Superí. No obstante ello, la firmeza de la columna central criolla permitió a los patriotas recuperar terreno y recobrar a Superí. Con el fragor de la batalla los avances desiguales fraccionaron el frente, convirtiendo el combate confuso e incomprensible para sus comandantes y dejando en buena medida las acciones a cargo de los oficiales que encabezaban cada unidad, destacándose el Coronel Gregorio Araoz de la Madrid, oriundo de Tucumán.

Ambos bandos continuaron luchando ferozmente durante todo el día 24 y se extendió en forma de combates aislados hasta el día 25 de septiembre. Al final de la batalla de Tucumán, el ejército de Belgrano salió victorioso, obligando al resto del ejército realista a replegarse hacia Salta.