Exodo Jujeño

Wednesday, June 16, 2010

En la historia argentina se conoce como Exodo Jujeño a la retirada hacia Tucumán desde Jujuy llevada a cabo por el Ejército del Norte, bajo el mando de Manuel Belgrano. Toda la población de San Salvador de Jujuy evacuó la ciudad, llevando consigo sus pertenencias transportables, como animales vacunos y caprinos, e incendiando el resto. El Exodo Jujeño comenzó el 23 de agosto de 1812, ante el avance de las tropas realistas de Pío Tristán que provenían desde el Alto Perú.

Como comandante del Ejército del Norte, Manuel Belgrano había establecido su cuartel en la ciudad de San Salvador de Jujuy en mayo de 1812. Cuando se enteró del avance del ejército realista, Belgrano reclamó al gobierno de Buenos Aires refuerzos para hacerle frente. Sin embargo no obtuvo respuesta favorable. El Primer Triunvirato le ordenó retroceder hacia Córdoba. La orden especificaba que la retirada debía dejar sólo campo raso frente al enemigo, de modo de no facilitarle casa, alimento, ganado, mercancías ni cosa alguna que le fuera utilizable. Los cultivos fueron cosechados o quemados, las casas destruidas, y los productos comerciales enviados a Tucumán.

El Ejército del Norte finalmente comenzó también su retirada el 23 de agosto en horas de la tarde, arreando el ganado y prendiendo fuego a las cosechas para desguarnecer al enemigo. Belgrano fue el último en dejar la ciudad deshabitada. Los irregulares del coronel Díaz Vélez, encargados antes de observar la frontera noroeste para cuidar de los movimientos de Tristán, quedarían a la retaguardia. La marcha cubriría 50 km diarios, el quíntuple de lo recomendable.