Línea Gótica

Friday, July 23, 2010

La Línea Gótica fue una línea de fortificaciones defensivas organizadas por el Mariscal Albert Kesselring en las etapas finales de la Segunda Guerra Mundial, a lo largo de las cumbres montañosas de los Apeninos, durante la retirada de las tropas de la Wehrmacht del Tercer Reich, intentando retrasar el avance de las tropas de los Aliados al mando del general Harold Alexander hacia el norte de la península italiana, en la llamada campaña de Italia.

Adolf Hitler se hallaba preocupado por el estado de los preparativos defensivos de la Línea Gótica, ya que temía que los Aliados utilizasen un sistema de desembarcos anfibios para flanquear las defensas de la Línea. Tan preocupado se hallaba que, para rebajar su importancia tanto a ojos de sus aliados como de sus enemigos, ordenó que se cambiase el nombre de la Línea Gótica, con sus connotaciones históricas implícitas, razonando que si los Aliados lograban abrirse paso no podrían de ese modo utilizar un nombre más resonante de la Línea para magnificar su hipotética victoria. Como respuesta a esta orden, Kesselring la rebautizó como Línea Verde en junio de 1944.

La Línea Gótica fue atravesada por dos puntos, tanto en el Adriático como en el frente de los Apeninos centrales durante el otoño de 1944, pero las fuerzas de Kesselring fueron capaces de llevar a cabo una retirada ordenada, con lo que el avance de los Aliados no se tradujo en ninguna ruptura decisiva del frente. La ruptura, de hecho, no se produjo hasta la Ofensiva de la Primavera de 1945 en Italia. El 29 de abril de 1945, Heinrich von Vietinghoff, el comandante en jefe del Grupo de Ejércitos C de la Wehrmacht, firmó un acta de rendición, con lo que las hostilidades en Italia finalizaron formalmente el 2 de mayo.