Primer Gobierno de Rosas

Tuesday, July 6, 2010

El primer gobierno de Rosas como gobernador de la provincia de Buenos Aires, a cargo de las relaciones exteriores de las Provincias Unidas del Río de La Plata, abarca desde el 8 de diciembre de 1829 al 17 de diciembre de 1832. Fue precedido por Juan José Viamonte y sucedido por Juan Ramón Balcarce.

Luego del interinato de Juan José Viamonte, la Legislatura de Buenos Aires proclamó a Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires el 6 de diciembre de 1829, honrándolo además con el título de "Restaurador de las Leyes e Instituciones de la Provincia de Buenos Aires" y en el mismo acto le otorgó "todas las facultades ordinarias y extraordinarias que creyera necesarias, hasta la reunión de una nueva legislatura". No era algo excepcional: las facultades extraordinarias ya les habían sido conferidas a Sarratea y a Rodríguez en 1820, y a los gobernadores de muchas otras provincias en los últimos años; también Viamonte las había tenido.

Lo primero que hizo Rosas al iniciar su primer gobierno fue realizar un extraordinario funeral, trayendo los restos de Dorrego a la capital; con eso se captó la voluntad de los seguidores del fallecido líder del partido federal, sumando automáticamente el apoyo del pueblo humilde de la capital al que ya tenía de la población rural. Para ganar apoyo político pronunció su frase en 1829, que resumiría toda su plataforma política, sus objetivos claramente nacionalistas y autoritarios y la esperanza de un gobierno largo: "...el rey es como un padre: amar, castigar y recompensar".

El primer gobierno de Rosas se carecterizó por el aislamiento notable del país y el inicio de las persecuciones a todos aquellas figuras de tendencias unitarias o que pensara diferente a él. Esto se acentuaría durante su segundo gobierno. Durante el gobierno de Rosas se reformó el Código de Comercio y el de Disciplina Militar, se reglamentó la autoridad de los jueces de paz de los pueblos del interior y se firmaron tratados de paz con los caciques, con lo que se obtuvo una cierta tranquilidad en la frontera. También se firmo el Pacto Federal.

En enero de 1831, Rosas y Estanislao López impulsaron el Pacto Federal entre Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. Éste, que sería uno de los "pactos preexistentes" mencionados en la Constitución de la Nación Argentina, tenía como objetivo poner un freno a la expansión del unitarismo encarnado en el general Paz. Corrientes se adheriría más tarde al Pacto, porque el diputado correntino Pedro Ferré intentó convencer a Rosas de nacionalizar los ingresos de la Aduana de Buenos Aires e imponer protecciones aduaneras a la industria local. En este punto, Rosas sería tan inflexible como sus antecesores unitarios, ya que la fuente principal de la riqueza y del poder de Buenos Aires provenía de la aduana.

Entre los hechos más negativos, se le atribuye responsabilidad en la invasión inglesa de las islas Malvinas, (hecho que si bien se le atribuye a Rosas, ocurrió en realidad durante el Gobierno de Balcarce -el 3 de enero de 1833-, que sucedió transitoriamente a Rosas embarcado en su campaña al desierto). Estas Islas, que habían sido objeto de disputa entre España e Inglaterra, se encontraban en posesión de España al momento de Declararse la Independencia Argentina, e Inglaterra implìcitamente reconoció la continuidad jurídica de los derechos argentinos sobre las posesiones españolas al celebrar el tratado de Amistad, Comercio y Navegación, firmado en Buenos Aires el 2 de febrero de 1825, a pocos años de la Independencia argentina y ratificado por el Gobierno Británico en el mes de mayo de ese mismo año. Además, las Islas Malvinas habìan sido pobladas por el Gobierno de Buenos Aires y se habìa designado un Gobernador.