Gregorio Aráoz de Lamadrid

Saturday, September 18, 2010

Gregorio Aráoz de Lamadrid (1795 - 1857) fue un militar argentino que luchó en la guerra de la Independencia Argentina y en la guerra civil como líder del partido unitario. Fue gobernador de la provincia de Tucumán. Junto con Marco Avellaneda y Lavalle participó de la Coalición del Norte contra Rosas. En la batalla de Caseros, fue subordinado de Urquiza, comandando el ala derecha del Ejército Grande. Aunque no se destacó por sus dotes de estratega, Lamadrid es célebre por su valentía y audacia, hasta tal punto de tener la reputación de temerario. Su cuerpo y su cara estaba llena de cicatrices y le faltaba una oreja. Por ello recibió el sobrenombre de el "pilón".

Gregorio Aráoz de Lamadrid nació en San Miguel de Tucumán el 28 de noviembre de 1795. Sus padres dueron Francisco de Aráoz y La Madrid y Doña María Ignacia de Aráoz y López. En 1811 comenzó su carrera militar como Teniente de Caballería a las órdenes del Gral. Manuel Belgrano, participando de las batallas de Tucumán (1812), Salta (1813), Vilcapugio y Ayohuma. Belgrano lo convirtió en su oficial favorito. Por orden suya fue enviado como segundo del coronel Juan Bautista Bustos, para enfrentar al caudillo santiagueño Juan Francisco Borges, al que derrotó en Pitambalá. Dos días después lo fusiló por orden de Belgrano. Luego fue Ayudante de Campo del Gral San Martín cuando éste se hizo cargo del Ejército del Norte. Lamadrid también participó de la tercera campaña del Alto Perú, a las órdenes de Rondeau, luchando en Sipe-Sipe.

En las guerras civiles entre unitarios y federales, luchó junta al Gral José María Paz contras las fuerzas federales de Facundo Quiroga y Estanislao Lopez, destacándose en las batallas de San Roque, La Tablada y Oncativo en 1830. Entre 1840 y 1841 participó de la Coalición del Norte contra Rosas, la cual fracasó. Enviado por el gobernador de Buenos Aires a aplastar este levantamiento, el general uruguayo Manuel Oribe derrotó en forma separada a los ejércitos de esta coalición. Lavalle y Marco Avellaneda murieron en el transcurso de la contienda, sin embargo Lamadrid logró escapar y pasó los últimos años de la dictadura de Juan Manuel de Rosas exiliado en Chile.

En 1852, luego del Pronunciamiento, el general Justo José de Urquiza lo convocó para dirigir uno de los contingentes del Ejército Grande con el que derrocaría a las fuerzas del general Rosas. Participó en la batalla de Caseros como comandante del extremo del ala derecha del ejército, siendo el primero en llegar a Buenos Aires. Al ingresar a la ciudad, el pueblo lo bajó de su caballo y lo llevó en andas por la ciudad, otorgándole así el reconocimiento a su prestigio y valor.

Gregorio Araoz de Lamadrid murió en Buenos Aires en enero de 1857, y sus restos fueron trasladados a la Catedral de San Miguel de Tucumán, donde descansan actualmente.