Ley de Aduana de 1835

Wednesday, September 15, 2010

La Ley de Aduana de 1835 fue la ley aduanera impuesta durante el segundo gobierno de Rosas que restringuía el libre comercio. A través de ella se impuso un sistema proteccionista para la economía de las Provincias Unidas del Río de La Plata. Los elevados aranceles impuestos a los productos extranjeros, del orden del 40 y 50%, así como la prohibición total de algunos productos encarecieron elevadamente los precios de muchos artículos necesarios y que quedaron fuera del alcance de la población humilde.

Si bien la ley de Aduana de 1835 brindó a los caudillos federales la posibilidad de garantizar un precio alto para sus productos que antes también podían ser adquiridas en el exterior debido a la superioridad de las técnicas productivas de la revolución industrial británica y francesa. La ley produjo un empobrecimiento general debido a la restriccióm comercial implícito en ella y un aislamiento casi total del país del resto del mundo.

La Ley de Aduana ocultaba las ambiciones del dictador Juan Manuel de Rosas ya que por medio de ella podía controlar la exportación e importación de los productos de todo el país y aumentar así sus recursos monetarios para sus guerras internas y persecuciones políticas. Rosas había prohibido unilateralmente la navegación de los ríos interiores Paraná y Uruguay para que todas las mercaderías, tanto las de exportación como las de importación, tuvieran que pasar por la aduana del Río de la Plata y pagar tributo en consecuencia. Esta situación convertía a la Provincia de Buenos Aires en el árbitro de toda política proteccionista, ya que cualquier arancel establecido en el Río de la Plata implicaría un aumento de las arcas del dictador.