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Saturday, October 30, 2010

Presidencia de Juarez Celman

La Presidencia de Juarez Celman (1886 - 1890) se caracterizó por los grandes emprendimientos de obras pública (ferroviaria, portuaria y edilicia), apoyando la inmigración y la educación pública y laica. Sin embargo su período de gobierno fue marcado por el endeudamiento, la especulación, y una excesiva emisión monetaria lo que provocó un rebrote inflacionario. Esto desprestigió al gobierno y la figura de Celman se volvió muy impopular. Debido a esto, la Presidencia de Juarez Celman fue truncada y no pudo complir su mandato debido a una insurrección armada llevada a cabo por un movimiento golpista encabezado por Leandro Alem y Aristóbulo del Valle, quienes intentaron realizar un quiebre institucional actuando en contra de la Constitución. Aunque Celman logró sofocar la rebelión, debió renunciar a la presidencia, siendo reemplazado por su vice-presidente Carlos Pellegrini.

Antecedentes

Cuando se realizó el escrutinio para designar el sucesor de Roca, tres candidatos se disputaron el poder: Bernardo de Irigoyen, Manuel Ocampo, y Miguel Juarez Celman. Este último había sido gobernador de Córdoba y a la sazón ocupaba una banca de senador y contaba con el apoyo del Gral Roca y de la mayor parte de los gobernadores provinciales. Las elecciones se realizaron con absoluta normalidad y practicado el escrutinio resultó ganadora la fórmula Juarez Celman - Carlos Pellegrini, representando al partido Autonomista Nacional. Éstos se hicieron cargo de la presidencia el 12 de octubre de 1886.

Obra de gobierno

Durante los dos primeros años de su presidencia, Miguel Juarez Celman se dedicó con mucho optimismo a promover el progreso, la riqueza y la inmigración. Las vías férreas unieron las principales ciudades del interior, se publicó en cifra el adelanto agrícola ganadero, y gran cantidad de inmigrantes y capitales extranjeros llegaron al país. También la ciudad de Buenos Aires experimentó nuevas e importantes transformaciones edilicias, extendiendo sus límites con la incorporación de los actuales barrios de Flores y Belgrano. Entre las obras públicas merecen citarse la apertura de la Avenida de Mayo, la terminación de la Casa de Gobierno y del puerto, la construcción del nuevo teatro Colón, del palacio de Obras Sanitarias y del Departamento Central de Policía.

En noviembre de 1888, el Congreso sancionó la Ley del matrimonio civil, por la cual la unión matrimonial quedaba secularizado como un contrato de la vida civil, sin necesidad de la posterior consagración religiosa.

Juarez Celman dispuso que la Argentina concurriera a la Exposición Internacional reunida en Paris en 1889, para exhibir en esa importante muestra los progresos alcanzados. La República Argentina también estuvo presente en el Primer Congreso Panamericano, celebrado ese mismo año en la ciudad de Washington.

Crisis económica y financiera

En su afán de progreso el gobierno se dejó llevar por el espíritu febril de la época, otorgando concesiones y firmando nuevos empréstitos con los capitales extranjeros, los que pasaron a controlar los ferrocarriles, puertos, algunos servicios públicos y acapararon tierra para especular. A esta situación, duramente combatida por los opositores, se sumaron las emisiones de papel moneda sin respaldo legal y la entrega de créditos bancarios a particulares bajo la sola influencia política.

Entre el pueblo cundió la fiebre del dinero y de la especulación, el desenfreno por los negocios de ganancia segura y el afán de enriquecimiento a través de cotizaciones de Bolsa de Comercio, basadas en promesas y papeles carentes de valor, lo cual fue el centro del delirio especulativo. La embriaguez corruptora se extendió por doquier y la ciudad entera se transformó en un verdadero emporio especulativo. En 1889, la inflación y el agio (beneficio que se obtiene del cambio de la moneda o de descontar letras, pagares, etc.) llegaron a un grado alarmante. Los gastos de la administración pública eran muy superiores a los ingresos genuinos.