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Wednesday, October 27, 2010

Revolución de 1880 (Argentina)

La Revolución de 1880 fue el levantamiento armado de la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Carlos Tejedor, en contra de las autoridades nacionales en junio de 1880 durante la Presidencia de Nicolás Avellaneda. Debido a las constante tirantez entre las autoridades federales y provinciales, este último sostuvo la necesidad de convertir a la ciudad de Buenos Aires en la capital de la República Argentina. Su primer proyecto de ley en tal sentido había sido rechazado por los opositores locales, pero luego de sofocada la Revolución, pudo concretar este objetivo, federalizando Buenos Aires en septiembre de 1880.

Revolución

En 1878, el Dr Carlos Tejedor fue electo gobernador de la Provincia de Buenos Aires, lo que provocó malestar en el resto del país, por cuanto era un antiguo unitario. Se afirmó entonces que con tal elección era el primer paso para elevar a Tejedor a la primera magistratura e imponer como en antaño el predominio político y económico de Buenos Aires sobre las restantes provincias. De esta manera, la eleccion de Tejedor reactualizaba el viejo pleito entre Buenos Aires y las provincias del interior. Al ocupar el mando, el nuevo gobernador calificó a Avellaneda de "huésped", como si el presidente de la Nación careciera de autoridad y fuera un intruso dentro de la ciudad de Buenos Aires, la cual hasta ese entonces era la capital de la provincia homónina y el gobierno federal carecía de un distrito federal donde pudiera residir.

En 1880, poco antes de terminar el mandato de Avellaneda, dos candidatos se presentaron para reemplazarlo: el arriba citado Carlos Tejedor y el General Julio Argentino Roca, quien era el ministro de Guerra y Marina de la administración saliente. Este último era tucumano y conprovinciano del presidente, y, aunque era nuevo en política, había logrado popularidad con la exitosa Segunda Campaña del Desierto, aún entre los pobladores de la provincia de Buenos Aires quienes fueron beneficiado con esta campaña militar, ya que los constantes y salvajes ataques del malón contra las poblaciones de frontera habían cesado.

Al término de un enconado proceso electoral, el triunfo correspondió a Roca por amplia mayoría de sufragios. Tejedor no aceptó el resultado del comicio y dispuso movilizar sus milicias y acopiar armamento. El 1 de junio de 1880 arribó al Riachuelo una nave con fusiles destinados al gobierno bonaerense. Éstos fueron exhibidos por las milicias provinciales en las calles de Buenos Aires sin respetar la orden expresa por el presidente de la Nación de impedir el desembarco de armas.

Ante el curso de los acontecimientos, Avellaneda abandonó la ciudad durante la noche y desde la Chacarita dió a conocer una proclama en la que acusó al gobierno bonaerense de sedición. Luego el presidente instaló la sede del gobierno nacional en el actual barrio de Belgrano.

Seguidamente, las tropas nacionales sitiaron la ciudad de Buenos Aires, que se aprestó a la defensa por medio de una serie de trincheras. El primer combate se produjo en Olivera, próximo a Mercedes, donde las fuerzas del gobierno provincial fueron atacadas por el Coronel Racedo del Ejército Nacional. Durante los días 20 y 23 de junio se luchó encarnizadamente con ventaja para las fuerzas federales en el Puente Alsina, Barracas y los Corrales (hoy Parque Patricios).

Ante la gran cantidad de bajas sufridas y a instancias del cuerpo diplomático, los jefes bonaerenses decidieron capitular, comisionando al Gral Bartolomé Mitre para que iniciara las negociaciones de paz con las autoridades nacionales. Avellaneda sólo exigió la deposición de las armas por parte de los insurrectos y la renuncia de Carlos Tejedor. Éste la presentó el 30 de junio y fue reemplazado por el vicegobernador José María Moreno, quien a su vez renunció ante el interventor federal José Bustillo.