Ley Sáenz Peña (8.871)

Wednesday, November 24, 2010

La Ley 8.871, más conocida en la historia como Ley Sáenz Peña, fue sancionada por el Congreso de la Nación Argentina el 10 de febrero de 1912. Esta nueva legislación fue de mucha importancia ya que estableció el voto secreto, obligatorio y universal para los hombres mayores de 18 años. Por la ley Sáenz Peña se consideraban electores a todos los ciudadanos, nativos y naturalizados, que figurasen en el padrón electoral, desde los dieciocho años de edad hasta los 70. A partir de esa edad el voto es opcional. Se consideran afectados de incapacidad y privados de ejercer el derecho de sufragio, los dementes declarados en juicio y los sordomudos que no puedan expresarse por escrito. Por su estado y condición se hallan imposibilitados de votar, los religiosos, los soldados y los detenidos por Juez competente.

Aunque era una buena ley que evitaba en gran medida el fraude electoral, las mujeres seguían siendo excluídas del sufragio. La Ley Sáenz Peña lleva el nombre del presidente que la impulsó: Roque Sáenz Peña, miembro del ala modernista del gobernante Partido Autonomista Nacional. La Ley Sáenz Peña también establecía que no podían sufragar los reincidentes condenados por delitos contra la propiedad, durante cinco años después de cumplida la condena, los penados por falso testimonio y por delitos electorales, por el lapso de cinco años.

Las juntas escrutadoras de votos son las encargadas del recuento de las votaciones, reuniéndose en la Cámara de Diputados de la Nación o en la Legislatura, constituyéndose dichas juntas en cada capital de provincia, integrada por el Presidente de la Cámara Federal de Apelaciones, el Juez Federal y el Presidente del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia. En la capital de la república la integrará el Presidente de la Cámara Civil. La primera aplicación de la ley Sáenz Peña sucedió en abril de 1912 en Santa Fe y Buenos Aires, y permitió que accediera al poder en 1916 el candidato por la Unión Cívica Radical, Hipólito Yrigoyen.