Presidencia de Luis Saenz Peña

Thursday, November 4, 2010

Luis Saenz Peña ocupó la presidencia de la Nación en 1892, a la avanzada edad de 70 años, sucediendo a Carlos Pellegrini. Las elecciones que consagró la fórmula Luis Saenz Peña - José Evaristo de Uriburu se efectuaron en medio de una marcada lucha política que presagiaba una agitada y tumultuosa presidencia. Estas revueltas y agitaciones sociales, organizadas por la Unión Cívica Radical, le obligarían a presentar su renuncia en 1895, tres años antes que terminara su mandato.

Revolución Radical de 1893

Luis Saenz Peña era un hombre de conducta intachable y respetuoso del orden institucional, cediendo a menudo ante la presión de los intereses en pugna, por lo que debió cambiar con frecuencia sus ministros. Como la situación política empeoraba luego de haber asumido la presidencia, confió la reorganización del gabinete al Dr Aristóbulo del Valle, quien era un conspícuo miembro de la Unión Cívica Radical. Antes de aceptar el ofrecimiento, el Dr del Valle consultó con las figuras más representativas de su partido; entonces el comité nacional se opuso colaborar con el gobierno para iniciar una revolución "desde arriba", ya que el criterio dominante en el partido Radical era efectuar un golpe desde abajo.

Sin embargo, Aristóbulo del Valle finalmente aceptó el ofrecimiento y de inmediato puso en práctica un traicionero plan tendiente a que su partido dispusiera el control político en todo el país. Paralelo a ello, el 30 de julio de 1893, se produjo en la Provincia de Buenos Aires un movimiento revolucionario de caracter popular, encabezado por el presidente del comité del partido Radical, Hipólito Yrigoyen, y su hermano el Coronel Martín Yrigoyen.

Ante la difícil situación creada por estos golpistas que atentaban contra las instituciones, Luis Saenz Peña dispuso entregar a los dirigentes radicales el mando de la Provincia de Buenos Aires. Las tropas revolucionarias entraron en la ciudad de La Plata en medio del entusiasmo de una muchedumbre sin cultura democrática y de inmediato se instaló un gobierno provisional. Sin embargo, bajo la influencia del Dr Pellegrini y el Gral Roca, el Presidente aprobó la intervención federal a la provincia, medida que fue sancionada por el Congreso Nacional.

Por su parte, Aristóbulo del Valle fue invitado por los dirigentes radicales a plegarse al movimiento, pero no aceptó participar de una revolución contra el gobierno del que formaba parte y presentó su renuncia, actitud que fue imitada por los demás miembros del gabinete. Entonces Saenz Peña nombró ministro del interior al Dr Manuel Quintana, quien asumió el cargo en agosto de 1894, procediendo con energía inflexible a restablecer el orden.

Aunque para mediado de octubre del mismo año en que asumió Quintana como ministro del interior el territorio nacional se encontraba practicamente pacificado, la intranquilidad política subsistía y Luis Saenz Peña continuaba siendo atacado verbalmente en actos políticos por todas partes. Entonces las dos cámaras del congreso dispuso tratar la ley de anmistía, la cual estaba proyectada para favorecer a los revolucionarios de 1893. Como el Presidente se opuso a esta ley, sus ministros presentaron la renuncia. Ante la imposibilidad de formar un nuevo gabinete, Luis Saenz Peña presentó la renuncia, la que le fue aceptada el 23 de enero de 1895. Fue sucedido por su vicepresidente José Evaristo de Uriburo.