Presidencia de Roque Sáenz Peña

Friday, November 26, 2010

Roque Sáenz Peña se hizo cargo de la Presidencia de la Nación el 12 de octubre de 1910, tras haber ganado las elecciones presidenciales con la fórmula Sáenz Peña - Victorino de la Plaza, representando al Partido Autonomista Nacional, línea modernista. El nuevo presidente era un verdadero estadista, un gran diplomático y un destacado jurisconsulto, quien se propuso eliminar el personalismo político y reformar el sistema imperante a fin de garantizar la libre expresión del pueblo en las urnas. El gabinete de la Presidencia de Roque Sáenz Peña estaba compuesto de la siguiente manera: ministro del Interior, Andalecio Gomez; de Relaciones Exteriores y Culto, Ernesto Bosch; de Hacienda, José María Rosa / Enrique Simóm Perez; de Justicia e Instrucción Pública, Juan M Garro; de Obras Pública, Ezequiel Ramos Mejía; de Agricultura, Eleodoro Lobos; y de Guerra y Marina, Juan Pablo Sáenz Valiente.

Ante de asumir la Presidencia, Roque Sáenz Peña se había reunido dos veces con Hipólito Yrigoyen, quien era el jefe del Partido Radical. En estas entrevistas el dirigente radical exigió plenas garantías de libertad de sufragio, pero también se comprometió a abandonar la vía revolucionaria, y Sáenz Peña a promulgar una ley electoral que modernizara los comicios e impidiera el fraude electoral. La ley propuesta estaba basada en tres elementos clave: el voto secreto, obligatorio y universal, utilizando el padrón militar. La Ley 8.871, conocida como Ley Sáenz Peña, fue aprobada por el Congreso de la Nación el 10 de febrero de 1912. Este ordenamiento jurídico electoral fue un gran avance en su tiempo ya que permitía a grandes masas poblacionales participar del acto electoral.

Obra de Gobierno

Además de la promulgación de la Ley Electoral, que fue su obra de mayor importancia institucional, Roque Sáenz Peña mejoró la instrucción pública en general. También aumentó la extensión de las líneas férreas, mientras que nuevos contingentes de inmigrantes llegaron al país. Hacia fines de 1913, ordenó la realización de un censo nacional, que tuvo lugar en junio de 1914, dando como resultado una población de 7.800.000 habitantes, de los cuales 1.500.000 residían en la capital de la República.

En el orden militar, se realizaron las primeras grandes maniobras en la Provincia de Entre Ríos. En cuanto a las relaciones exteriores el presidente demostró su habilidad diplomática al solucionar amistosamente los problemas que nuestro país tenía con Brasil. Aludiendo al término del conflicto, manifestó en un discurso: "Todo nos une, nada nos separa".

La salud del Dr Roque Sáenz Peña sufría alternativas desfavorables, lo que lo obligó a pedir licencia, que fue más tarde prorrogada. La enfermedad que lo aquejaba hizo crisis y el primer mandatario falleció el 9 de agosto de 1914.