Adriano (Emperador Romano)

Tuesday, December 14, 2010

Adriano (76 - 138) fue el 14o emperador del Imperio romano. Fue el tercero de la dinastía Antonina. Sucedió a Trajano en 117 y reinó hasta el año 138. Durante su reinado el Imperio alcanzó la mayor extensión territorial de su historia. Adriano destacó por su afición a la filosofía estoica y epicúrea. Nació probablemente en Roma, o quizas en Italica, Hispania (España) en el año 76. Sus padres y sus abuelos habían vivido en Hispania (España). Era sobrino segundo por línea materna de Trajano, quien, aunque nunca le nombró públicamente su heredero, le dio varias muestras de preferencia durante su reinado y, de acuerdo con lo manifestado por su esposa, Pompeia Plotina, lo declaró como tal momentos antes de morir.

Su condición de posible sucesor iba siendo marcada por el propio Trajano durante su reinado. Así, en el periodo comprendido entre los años 100 y 108 le concedió la mano de Vibia Sabina, le nombró quaestor Imperatoris y comes Augusti, le regaló el diamante de Nerva como «esperanza de sucesión» y le recomendó como consul suffectus, amén de otros honores y distinciones. Aunque era descendiente de Trajano, el apoyo de Plotina y de Lucio Licinio Sura (m. en 108) fueron determinantes en su ascenso al trono.

Sus relaciones con el Senado no fueron buenas; quizá tuviera algo que ver con ello el que Adriano, a diferencia de muchos emperadores anteriores, no deseara desempeñar el consulado ordinario más que dos veces, ambas consecutivas y al comienzo de su reinado: en el primer semestre de 118, teniendo como collega a su sobrino, el barcinonense Cneo Pedanio Fusco Salinator, y, en el primer cuatrimestre de 119, con Publio Dasumio Rústico, otro posible pariente, esta vez de los Dasumii italicenses. Asimismo, las reformas administrativas llevadas a cabo durante su reinado suscitaron la oposición de los senadores; el emperador modernizó el sistema administrativo estatal ascendiendo a expertos y tecnócratas, lo que supuso que muchas secciones de la administración quedaran en manos de estos funcionarios. A causa de ello la élite senatorial y aristocrática vio mermada su influencia.

Durante el reinado de Adriano reinado no hubo operaciones militares importantes, con la excepción de la Segunda Guerra Judeo-Romana. Sus decisiones tenían como objeto trazar unas fronteras estables que resultaran fáciles de defender. Las fronteras menos estables se vieron reforzadas con fortificaciones permanentes, la más famosa de las cuales es el Muro de Adriano, construido en Gran Bretaña; allí - tras la toma del norte de la isla - se levantaron numerosos edificios defensivos con el fin de encerrar a los Pictos.

Durante su reinado, Adriano se reveló como un soberbio administrador; se realizó una completa reforma del sistema administrativo imperial que complementaba a las transformaciones económicas y militares llevadas a cabo en el sistema financiero, la estructura militar, el sistema defensivo de las fronteras, y en la mejora de las relaciones diplomáticas con otras naciones. Con todo ello se trataba de homogeneizar las instituciones estatales y - mediante la retirada de los territorios más difíciles de defender, la creación de defensas en las fronteras, así como la firma de acuerdos con otras naciones a fin de establecer las zonas de influencia - estabilizar las fronteras.

Los últimos años de su reinado transcurrieron en la capital; en 134 tomó un nuevo saludo imperial con motivo del término del conflicto en Judea, y en 136 ordenó la construcción del Templo de Venus y Roma en el emplazamiento de la Domus Aurea de Nerón. Antes de morir Adriano adoptó a Tito Fulvio Boionio Arrio Aurelio Antonino, uno de los cuatro legatus consularis de Italia que había ostentado el proconsulado de Asia. El 25 de febrero de 138 se le concedió la tribunicia potestas y el imperium.