Año de los Cuatro Emperadores

Sunday, December 5, 2010

Se conoce como el Año de los Cuatro Emperadores al período de caos en la historia de Roma, que sucedió a la muerte de Nerón en el año 68, donde gobernaron cuatro emperadores en formas sucesivas. Estos no duraron mucho en el trono debido a conspiraciones y sublevaciones militares. Así se sucedieron Galba, Otón, Vitelio y Vespasiano. En el año 69, Vitelio fue derrotado por Vespasiano en la Segunda Batalla de Bedriacum. Como Vespasiano era querido por las legiones de Judea, Egipto y el Danubio, como así también era el candidato favorito del Senado, tuvo el apoyo militar y político para proclamarse el nuevo emperador y instaurar la estabilidad política nuevamente a Roma, inaugurando la dinastía Flavia, ya que su nombre completo era Tito Flavio Vespasiano.

Resumen de los hechos acontecidos durante el Año de los Cuatro Emperadores

El Año de los Cuatro Emperadores fue antecedido por un clima de inestabilidad política. En el último año del reinado de Nerón había habido algunos intentos de restaurar la República Romana, pero todos fueron sofocados por el emperador, distanciandose del Senado. En abril del año 68, el senador Cayo Julio Vindex, gobernador de la Galia Lugdunensis y un príncipe aquitano romanizado decidió rebelarse con el propósito de sustituir a Nerón por Servio Sulpicio Galba, gobernador de Hispania Tarraconensis. Sin embargo, la rebelión de Vindex fue un desastre. Las legiones estacionadas en las fronteras germanas marcharon al encuentro del gobernador sublevado tratándolo como a un traidor. Comandado por Lucio Verginio Rufo, el ejército del Rin derrotó y mató a Vindex en combate con la esperanza de recibir una grata recompensa del emperador. A pesar de todo en junio de ese mismo año, el Senado tomó la iniciativa para librarse de Nerón, declarándolo persona non grata. Galba fue reconocido como emperador y recibido en Roma al mando de sus legiones. Nerón se vio obligado a suicidarse.

La popularidad de Galba no duró mucho. En su camino hacia Roma destruyó o hizo pagar enormes sanciones a ciudades que no aceptaron su autoridad de inmediato. En Roma, Galba canceló todas las reformas de Nerón, incluyendo algunas medidas que habían beneficiado a personas importantes. Debido al temor de una conspiración para derrocarlo, Galba mandó ejecutar a muchos senadores y equites, sin pruebas. Galba perdió apoyo entre los militares cuando rechazó pagar los estipendios que prometió a los soldados que le apoyaron. Es más, con el estallido de la guerra civil el 1 de junio del 69 dC las legiones de Germania Inferior se negaron a jurar lealtad y obediencia al nuevo emperador y comenzaron la marcha sobre Roma al mando de Vitelio.

Mientras tanto en Roma, cuando Galba se enteró de la pérdida del control de las legiones del Rhin, adoptó a un joven senador, Lucius Calpurnius Piso Licinianus, como su sucesor. Al hacer esto ofendió a mucha gente, sobre todo a Marco Salvio Otón, un personaje influente y ambicioso que deseaba los honores para sí mismo. Otón sobornó a la Guardia Pretoriana que además estaba descontenta con el emperador. Finalmente Galba fue asesinado por la guardia pretoriana en el Foro Romano. Otón fue reconocido como emperador por el Senado el mismo día. El nuevo emperador fue recibido con alivio. A pesar de su ambición y codicia, a Otón no se le conocía que fuera tiránico ni cruel, por lo que se esperaba que fuese un emperador justo. Pero estaba el problema de Vitelio, quien llevaba días marchando sobre Italia desde Germania.

Vitelio poseía el mando de las legiones de élite del imperio, compuestas por veteranos de las Guerras germánicas, como la I Germanica y la XXI Rapax. Estos eran sus mejores argumentos para conseguir el poder. Otón no tenía intenciones de iniciar otra guerra civil y envió mensajeros para proponer una paz e invitar a Vitelio a ser su hijo adoptado. Sin embargo, era ya demasiado tarde, y el ejército de Vitelio golpeó Italia con una serie de victorias menores. Otón fue finalmente derrotado en la Primera Batalla de Bedriacum. En vez de huir e intentar un contraataque, Otón decidió poner fin a la anarquía suicidándose.

Vitelio fue reconocido como emperador por el Senado. Con la aceptación garantizada, Vitelio salió de Roma. Con el trono fuertemente asegurado, Vitelio inició una serie de fiestas, banquetes y desfiles que llevaron a la tesorería imperial a la bancarrota. Pronto se acumularon las deudas y los prestamistas empezaron a solicitar los pagos. Vitelio mostró su naturaleza violenta al reprimir con crueldad el atrevimiento de los demandantes mediante torturas y ejecuciones. Mientras tanto, las legiones estacionadas en las provincias de Oriente próximo, Judea y Siria, aclamaron a Vespasiano como emperador. Vespasiano había sido un comandante excepcional en Judea bajo el mandato de Nerón en el año 67 cuando asumió la tarea de sofocar la rebelión judía. Se ganó el apoyo del gobernador de Siria, Cayo Licinio Muciano. Las experimentadas legiones que habían combatido duro en Judea marcharon sobre Roma al mando de Mucianus. Vespasiano viajó a Alejandría, donde fue aclamado como Emperador el 1 de julio obteniendo el control de los vitales suministros de grano de Egipto.

Antes de que las legiones orientales pudieran alcanzar Roma, las legiones danubianas de las provincias de Recia y Mesia aclamaron a Vespasiano como emperador en agosto y encabezaron la invasión de Italia al mando de Marco Antonio Primo. En octubre las fuerzas de Primus obtuvieron una aplastante victoria sobre el ejército de Vitelio en la segunda Batalla de Bedriacum. Vitelio se dispuso entonces a esconderse y huir, pero antes decidió hacer una última visita a palacio. Allí fue asesinado por uno de los hombres de Vespasiano.