Batalla de Covadonga

Friday, February 18, 2011

La batalla de Covadonga fue una batalla librada a principios de la Edad Media entre las fuerzas cristianas, comandadas por Don Pelayo, y un ejército musulman, dirijido por Munuza. Tuvo lugar en el año 718, en Covadonga, Asturia, España. La batalla de Covadonga fue de gran importancia en la historia de España, y de la península Ibérica, ya que fue la primer triunfo cristiano contra el invasor islámico, asegurando la independencia del reino de Asturia, siendo Don Pelayo su primer rey. También fue la primera victoria de lo que se conoce en la historia de España como la Reconquista.

Desde el comienzo de la invasión musulmana de la península Ibérica en 711, pobladores y combatientes cristianos habían estado migrando hacia el norte, escapando de la horda islámica que procedía del norte de Africa. Muchos de ellos se refugiaron en las montañas de Asturias, en el noroeste de la península. Allí, entre los desposeídos del sur, Don Pelayo, un noble visigodo cristiano, reclutó un pequeño ejército de combatientes que agrupaban a pobladores de diferentes étnias (hispanorromanos, visigodos, alanos, suevos), todos unidos por una misma Fé, y por haber perdido a sus parientes y sus pertenencias en mano de los fanáticos musulmanes. Eran desplazados que habían perdido sus tierras, como los refugiados en un conflicto armado contemporáneo.

Don Pelayo esperó a los musulmanes en un lugar estratégico: el angosto valle de Cangas de los Picos de Europa cuyo fondo cierra el monte Auseva, donde un atacante ordenado no dispone de espacio para maniobrar y pierde la eficacia que el número y la organización podrían otorgarle. Allí, en 718, se produjo el enfrentamiento armado conocido como la batalla de Covadonga, donde las fuerzas musulmanas fueron aniquiladas por los valientes cristianos. Aunque el comandante islámico Munuza logró escapar, el gobernador musulmán Al Qama y la mayoría sus tropas encontraron la muerte. Un centenar de hombres comandados por Pelayo habían ocupado la célebre cueva de Covadonga, atacando desde allí a las desconcertadas tropas moras. Al Qama halló la muerte en este lance, mientras que sus fuerzas sufrieron grandes pérdidas en su desordenada huida.