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Saturday, March 5, 2011

Batalla de Poitiers (732)

La batalla de Poitiers fue librada entre el ejército franco de Carlos Martel y las fuerzas invasoras musulmanas, comandadas por Abderrahman ibn Abdullah Al Gafiki, en el año 732, entre las ciudades de Tours y Poitiers, Francia. En esta sangrienta batalla, los francos aplastaron a los islámicos que intentaban invadir el resto de Europa y hacer de la misma un califato musulmán. Abderrahman murió en la contienda, sin poder hacer nada ante la superioridad combativa de los germánicos. La batalla de Poitiers de 732 marcó un hito histórico-militar de muchísima importancia para la historia de Europa y Occidente, ya que detuvo el avance islámico en Francia. Luego de esta confrontación, los francos continuaron empujando e hicieron retroceder a los musulmanes hacia la península Ibérica, donde las fuerzas románicas visigodas de Don Pelayo también habían comenzado la guerra de Reconquista en el noroeste de España contra el invasor destructor de culturas.

Antecedentes

Los musulmanes habían penetrado en Francia a través de los Pirineos en el año 720, estableciendose en Narbona, en el sur de Francia. Narbona fue la base de operaciones de la fuerza invasora. Aunque el Duque Eudes de Aquitania los había derrotado en el año 721, las incursiones árabes comandadas por Munuza continuaron, alcanzando en el año 725 a la ciudad de Autun en Borgoña. En el 730, Eudes hizo un pacto con el jefe musulmán y los ataques islámicos se detuvieron. Sin embargo, al año siguiente una nueva fuerza invasora musulmana más numerosa y despiadada, proveniente también de la península Ibérica, penetró en Francia, saqueando todo a su paso. El duque Eudes reunió su ejército en Burdeos, pero fue derrotado y Burdeos saqueada. La matanza de cristianos en el río Garona y en otras partes de la Galia fue especialmente terrible. Los islámicos quemaban, violaban, mutilaban y mataban a todo cristiano que encontraban en su camino, ya que uno de los fundamentos del islám es matar al infiel (cristiano, judío, pagano, etc.).

Resumen de la batalla de Poitiers

Eudes pidió ayuda a los francos, una ayuda que Carlos Martel. Éste reunió un ejército de unos 17.000 hombres, curtidos veteranos combatientes. Carlos Martel desplegó a su ejército en un lugar por donde esperaba que pasara el ejército musulmán, en una posición defensiva. Su infantería, armada con espadas, lanzas, hachas, martillos de guerra y escudos presentaba una formación del tipo falange. Se dispusieron formando un gran cuadro. Ciertamente, dada la disparidad entre los dos ejércitos, el 90 % de las fuerzas francas eran casi todos soldados de infantería, en tanto que los musulmanes eran tropa de caballería, ocasionalmente con armadura, por lo tanto con ventaja sobre los germánicos. No obstante ello, Carlos Martel desarrolló una batalla defensiva muy brillante; además del hecho que los rubios nórdicos de Carlos Martel eran guerreros por naturaleza.

Durante una semana ambos ejércitos se estudiaron a traves de pequeñas escaramuzas. Al séptimo día, Abderrahman Al Gafiki inició el ataque. Los francos esperaban, lanzando gritos de guerra, golpeando sus hachas contra sus escudos. La caballería musulmana cargó repetidamente contra la infantería de Carlos Martel. Sin embargo, esta vez la fe de los musulmanes en su caballería, armada con sus lanzas largas y espadas, que les había dado la victoria en batallas anteriores, no dió resultado. En una de las raras ocasiones en las que la infantería medieval resistió cargas de caballería, los disciplinados soldados francos resistieron uno tras otros los asaltos de una fuerza superior en número.

De a poco la caballería de Al Gafiki estaba siendo diezmada por las fuertes y corajudas fuerzas de a pie de Carlos Martel. En un instante de la batalla, los árabes recibieron la noticia que el botín musulmán que habían robado en Burdeos estaba siendo saqueado por la pequeña caballería franca. Ésto aceleró la retirada árabe, lo que luego se transformo en huida generalizada. Mientras intentaba frenar la retirada, Al Gafiki fue rodeado y finalmente muerto. En lo que fue la carga definitiva de la caballería del Duque Eudes, que aguardaba oculta en los bosques al norte de la posición del cuadro de Carlos Martel, resultando en un movimiento envolvente a la manera de los ejércitos francos, como si de un martillo contra un yunque se tratara, acabando con toda posibilidad de reagruparse del ejército enemigo.