Feudalismo

Thursday, March 17, 2011

La división del Imperio Carolingio y las nuevas invasiones favorecieron el advenimiento de un nuevo régimen político y social llamado feudalismo, el cual predominó en Europa desde los albores del siglo X hasta el XV (final de la Edad Media). El poder del Estado, que antes había pertenecido exclusivamente al rey, en el feudalismo se distribuyó entre los señores feudales, nobles ricos con extensión de tierra, una fortaleza y capaz de organizar sus propios ejércitos. Era comun en el sistema feudal que muchos de ellos tuvieran más poder que el propio monarca.

La falta de buenas vías de comunicación y la inexistencia de ejércitos permanentes impidieron a los reyes defender con eficacia las fronteras de sus Estados. Entonces, los ricos propietarios asumieron por cuenta propia la protección de sus intereses, para lo cual organizaron sus fuerzas militares y construyeron fortificaciones o castillos, donde podían albergarse junto con sus servidores (siervos) y rebaños. Todo esto contribuyó a debilitar aun más la autoridad del rey, al mismo tiempo que aumentaba el poder de los señores locales.

Los campesinos y los pequeños propietarios, incapaces de organizar sus defensas, se agruparon alrededor de los castillos y solicitaron el amparo de los castellanos. Estos otorgaban dicha protección, pero les exigían la entrega de sus tierras, la prestación de ayuda militar y el acatamiento de su poder. En recompensas por estos servicios, los señores les brindaban protección militar y les permitían vivir en sus tierras, las cuales dejaban de ser sus propiedades, sino feudos, es decir, sujetas a las condiciones establecidas en el contrato feudal. El que permitía vivir y trabajar las tierras que originalmente no eran de él se llamaba señor feudal, y el que habitaba y/o trabajaba estas tierras en las cercanías del castillo era un vasallo, o un servidor o siervo.