Normandos (Vikingos)

Tuesday, March 15, 2011

Los vikingos, o normandos, eran pueblos paganos de raza germánica que habitaban Dinamarca y la península escandinava. Comprendían tres tribus principales: daneses, noruegos y suecos. La mayor parte de los normandos vivían del mar, lo cual desarrolló sus hábitos piratescos y casi toda su expansión se hizo a través del litoral europeo y remontando los ríos del continente. Los barcos se agrupaban en flotillas y estaban al mando de jefes llamados "vikings", que significa reyes del mar. Su naves eran pequeñas y veloces, carecían de puente y dificilmente sobrepasaban los treinta metros de largo. Los vikingos no participaron en las grandes invasiones de los siglos V y VI, pero a principios del siglo IX, obligados por el aumento de la población y la aridez de sus tierras, se lanzaron sobre el mundo occidental, primeros en fugaces correrías, luego estableciendose en los territorios.

Los normandos eran altos, blancos, rubios, ojos azules o grises. Eran extremadamente audaces y valerosos guerreros, hábiles con la espada y el hacha de guerra; también usaban lanzas. Entre sus armas defensivas figuraban el escudo (redondo) y el yelmo vikingo, que era de hierro, redondeado como una cúpula y con protectores para la nariz; no tenía cuernos como comunmente se cree. Luchaban en tierra con tanta eficacia como lo hacían en el mar. Desembarcaban sorpresivamente y, luego de apoderarse de los caballos, se entregaban al saqueo para luego desaparecer.

Los primeros objetivos de los ataques normandos fueron las costas de las islas Británicas, y, al finalizar el siglo IX se habían apoderado de la mayor parte de esos territorios, desplazando a los pictos en el norte, y a los sajones en la costa oriental de Inglaterra. Francia soportó casi dos siglos los ataques vikingos. Las principales ciudades fueron saqueadas, e incluso Paris conoció el asedio. A principios del siglo X, los normandos, acaudillados por su jefe Rolón, se habían establecido en la región del Sena inferior. En el año 911, el rey de Francia, Carlos el Simple quiso poner fin a la amenaza y cedió a Rolón el mencionado territorio, que incluía la península de Contentin, y que a partir de entonces se llamó Normandía. Además el jefe normando recibió el título de duque y aceptó en convertirse al cristianismo al contraer matrimonio con la hija del monarca francés. Este pacto puso fin a los ataques. Con el tiempo los normandos allí establecidos adoptaron la lengua y costumbres francesas.

Los normandos también realizaron constantes incursiones piratas sobre las costas de la península Ibérica. Era tal la fiereza y audacia de sus ataques, que los árabes invasores de España lo llamaron los hechiceros del norte. Luego penetraron en el Mediterráneo y se dirigieron a Italia, donde conquistaron Nápoles y Calabria. En Sicilia consiguieron desalojar a los musulmanes. También se establecieron en Rusia, a orillas del lago Ladoga, de donde pasaron a Novgorod y Kiev. Los vikingos descubrieron Islandia, Greolandia y la península de El Labrador, en las costas atlánticas de la América del Norte.