Luis IX el Santo

Monday, April 11, 2011

Luis IX el Santo (1214-1270) subió al trono de Francia en 1226, a los doce años de edad, y hasta su mayoría de edad estuvo bajo la tutela de su madre, Blanca de Castilla, quien le suministró una esmerada educación. Luis IX de Francia era un monarca (de la dinastía de los Capetos) que se destacó por su piedad y sentido de justicia. Llevaba una vida austera que ajustaba a las enseñanzas del Evangelio. Ayunaba en exceso, atendía a los leprosos, lavaba los pies a los pobres y daba diariamente alimentos a numerosos necesitados. Fundó monasterios, hospitales e iglesias, entre ellas la Santa Capilla de Paris, joya del estilo gótico.

San Luis administró una justicia clemente, pero nunca fue débil con los díscolos señores feudales, a quienes reprimió en sus excesos. Amante de la paz, llegó a un acuerdo con los Plantagenet y firmó con el monarca inglés Enrique III un tratado, por el cual devolvió al monarca inglés, por considerarlo justo, Aquitania y Guyena. Por su parte la corona inglesa renunciaba definitivamente a recuperar los territorios perdido por Juan Sin Tierra.

Fueron tan grandes el prestigio y la sabiduría de Luis IX, que muchos príncipes europeos recurrieron a su arbitraje para solucionar sus litigios. Por su piedad, talento y habilidad diplomática, este monarca excepcional elevó el trono de Francia a su mayor esplendor.

Cumpliendo con una promesa que había hecho durante una enfermedad, Luis IX encabezó la séptima y octaba Cruzadas contra los musulmanes. En esta última expedición, pereció frente a los muros de Tunez en 1270. Por sus méritos excepcionales fue santificado en 1297. Le sucedió su hijo Felipe III en 1270, quien gobernó hasta 1285; éste luchó contra los aragoneses para apoderarse del reino de Sicilia. Luego ocupó el trono de Francia Felipe IV.