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Saturday, May 7, 2011

La Guerra de las Dos Rosas

La Guerra de las Dos Rosas fue una guerra dinástica que tuvo lugar en Inglaterra entre los años 1455 y 1485. En la misma se enfrentaron por el trono de Inglaterra las Casas de Lancaster y la de York. Este largo conflicto armado que duró treinta años se lo conoce como Guerra de las Dos Rosas porque ambos bandos utilizaban como emblema una rosa en sus escudos: los Lancaster utilizaban una rosa roja, y los York una rosa blanca.

Antecedentes

En el transcurso de la Guerra de los Cien Años, la dinastía Plantagenet perdió el apoyo del pueblo inglés debido a las derrotas que sufrió Ricardo IV frente al caballero Duguesclin. Esto favoreció el advenimiento al trono de Inglaterra de la familia de Lancaster, cuyo primer representante fue Enrique IV. Al terminar la guerra en francia, y debido a los nuevos fracasos militares y pérdida de territorios, el descontento popular se volcó contra los Lancaster y su descendiente Enrique VI (1422-1471).

Como este último monarca sufría de períodos de desequilibrios mentales, se hizo cargo del gobierno como regente su esposa la reina Margarita de Anjou, de origen francés. Como los representantes de la familia de York se opusieron, se produjeron varios disturbios, y el gobierno quedó en manos de regentes hasta que el Parlamento otorgó el título de "protector y defensor del reino" al duque Ricardo de York. Como los Lancaster se opusieron a este nombramiento, se produjo una guerra civil que duró treinta años y que se la conoce como la Guerra de las Dos Rosas.

Resumen de la Guerra de las Dos Rosas

La guerra se caracterizó por su extrema crueldad. Comenzó en el 22 de mayo de 1455, cuando Ricardo, el duque de York, se enfrentó con las fuerzas leales a Enrique VI, de la casa de Lancaster, en San Albano; El resultado fue la derrota de las fuerzas de Lancaster. En 1460, Ricardo de derrotó nuevamente a los Lancaster en la batalla de Northampton. El ejército de York, dirigido por Ricardo, ayudado por la traición entre los dirigentes Lancaster, logró capturar al rey Enrique VI, llevándolo prisionero a Londres. Ricardo fue reconocido rey, pero al poco tiempo fue muerto en la batalla de Wakefield, en diciembre de 1460. A Ricardo le sucedió su hijo Eduardo quien se proclamó soberano como Eduardo IV (1461-1483), gobernando con mucha energía. Luego ocupó el hermano de este último, Ricardo III, quien cometió numerosos crímenes y atropellos, motivo por el cual la nobleza apoyó a Enrique Tudor, quien derrotó y mató al déspota en la batalla de Bosworth en 1485.

La Guerra de las Dos Rosas culminó con el triunfo de Enrique Tudor, quien ciñó la corona inglesa como Enrique VII (descendiente de los Lancaster), iniciando la dinastía Tudor. El nuevo monarca, que gobernó entre 1485 y 1509, puso fin al problema dinástico cuando contrajo matrimonio con Isabel de York, hija de Eduardo IV.

Consecuencias

La Guerra de las Dos Rosas tuvo como consecuencia la extinción de los Plantagenet y desangró a la aristocracia inglesa, debilitando sus fuerzas, situación que permitió consolidar el dominio absoluto de la monarquía. Este período también marcó el declive de la influencia inglesa en el continente europeo, el debilitamiento de los poderes feudales de los nobles y, en contrapartida, el aumento de influencia por parte de los comerciantes y burgueses. Esta guerra señala el fin de la Edad Media inglesa y el comienzo del renacimiento.