Alfonso VI de León y Castilla

Wednesday, June 15, 2011

Alfonso VI (1047-1109), el Bravo, fue monarca de León y de Castilla, reinando entre 1065 y 1109 en el primer reino, y entre 1072 y 1109 en el de Castilla. Los padres de Alfonso fueron Fernando I de León y su esposa, la reina Sancha de León.

A su muerte, Fernando I dividió los dominios entre sus hijos, entregando a Sancho las tierras de Castilla, y a Alfonso las de León. Sancho no cumplió con la voluntad paterna y atacó a sus hermanos, pero finalmente fue asesinado por un enemigo cuando sitiaba la ciudad de Zamora. Alfonso se dirigió a Burgos, y luego de jurar solemnemente que no había participado en la muerte de su hermano, fue proclamado rey de Castilla con el nombre de Alfonso VI. El nuevo monarca reanudó las expediciones militares contra los musulmanes, previa formación de un poderoso ejército. Con esta fuerza Alfonso VI logró su principal victoria al tomar la estratégica ciudad de Toledo en el año 1085, lo que permitió extender las fronteras cristianas hasta el río Tajo. La caida de esta plaza representa uno de los episodios decisivos de la lucha de la Reconquista española.

Sin embargo esta presión militar y económica sobre los reinos musulmanes hace que los reyes de las taifas de Sevilla, Granada, Badajoz y Almería decidan pedir ayuda a los almorávides, quienes al mando del emir Yusuf ibn Tasufin cruzaron en 1086 el estrecho de Gibraltar y desembarcaron en Algeciras. En Sevilla, el ejército almorávide se unió a las tropas de los reinos taifas y se dirigieron a tierras extremeñas donde, el 23 de octubre de 1086, se enfrentan en la batalla de Zalaca a las tropas de Alfonso VI que se había visto obligado a abandonar el sitio a que sometía a la ciudad de Zaragoza. Las tropas cristianas fueron derrotadas y regresaron a Toledo para defenderse, pero el emir debió regresar apresuradamente a África a causa de la muerte de su hijo. Alfonso solicitó a los reinos cristianos de Europa la organización de una cruzada contra los almorávides que habían recuperado casi todos los territorios que Alfonso había conquistado, con la excepción de Toledo, ciudad en la que Alfonso se hacía fuerte.

La cruzada no llegó finalmente a organizarse, pero provocó la entrada en la península de un importante número de cruzados entre los que destacan Raimundo de Borgoña y Enrique de Borgoña que contraerían matrimonio con dos hijas de Alfonso, Urraca (1090) y Teresa (1094), lo que significó la entrada de la dinastía borgoñona en los reinos peninsulares. En 1088 Yusuf ibn Tasufin cruzó por segunda vez el estrecho, pero esta vez fue derrotado en el cerco de la fortaleza de Aledo y la deserción de muchos de los reyes de las taifas musulmanas, lo que motivó que, en su próxima venida, el emir viniera con la decisión de destituirles a todos y quedarse él como único rey de todo al-Andalus.

Alfonso VI falleció en la ciudad de Toledo el día 1 de julio de 1109, a los sesenta y dos años de edad. Su cadáver fue conducido a la localidad leonesa de Sahagún, siendo sepultado en el Monasterio de San Benito de Sahagún, cumpliéndose así la voluntad del monarca.