Cristóbal Colón (Viajes)

Saturday, August 27, 2011

Cristóbal Colón (1451-1506) fue un navegante y explorador genovés al servicio de la corona de Castilla. Completó cuatro viajes expedicionarios a través del Atlántico que posteriormente trajo a luz al conocimiento geográfico europeo de la existencia de un nuevo continente: América. Colón fue el primer europeo en poner pie en el conteninente americano confirmado y registrado en los anales de la historia, arribando en su primer viaje a una isla de las Bahamas el 12 de octubre de 1492.

Cristóbal Colón nació en Génova en 1451, siendo el primogénito de cuatro hijos de Doménico Colombo. Estudió Latín, castellano y portugués, y aprendió mucho sobre astronomía, geografía e historia. Sus conocimientos de geografía, sobre todo la lectura de los escritos de Ptolomeo y Aristóteles, lo llevaron a la conclusión que viajando a través del Atlántico in dirección oeste, llegaría a las Indias Orientales en Asia, las tierras de las especies, estableciendo de ese modo una nueva ruta comercial directa y más corta que la seguida hasta entonces por los portugueses que viajaban hacia el Lejano Oriente en la dirección contraria bordeando el Cabo de Buena Esperanza en el sur de Africa, descubierto por el navegante portugués Bartolomé Díaz en el año 1488.

En 1483, Cristóbal Colón ofreció su proyecto de navegación al rey de Portugal Juan II, quién encargo que éste fuera analizado por una junta de expertos. Esta junta de matemáticos y cartógrafos portugueses finalmente desestimaron la empresa. En 1485, Juan II murió y Colón debió abandonar Portugal. Luego de establecer los primeros contactos con intermediarios reales y religiosos, Colón llegaba a Granada en diciembre de 1491 para poder parlamentar y negociar con la reina Isabel, quien, junto a su marido, dirigía la fase final de la Guerra de Granada contra los musulmanes. Colón consiguió el apoyo esperado y luego de las negociaciones, se firmaron las Capitulaciones de Santa Fe, del 17 de abril de 1492 y en las cuales obtuvo las siguientes conseciones: 1) el título de Almirante en todas las tierras que descubriese o ganase en la mar Océana, con carácter hereditario y con el mismo rango que el Almirante de Castilla; 2) el título de virrey (hereditario) y gobernador general en todas las islas o tierras firmes que descubriera o ganara en dichos mares, recibiendo el derecho de proponer ternas para el gobierno de cada una de ellas; 3) el diez por ciento del producto neto de la mercadería comprada, ganada, hallada o trocada dentro de los límites del Almirantazgo, quedando un quinto para la corona; 4) la jurisdicción comercial de los pleitos derivados del comercio en la zona de su almirantazgo, según correspondiese a tal oficio; 5) el derecho a contribuir con un octavo de la expedición y participar de las ganancias en esa misma proporción.

Primer viaje

Con la anuencia real, Colón se trasladó al puerto de Palos en el sur de España para organizar su armada. Asociado a los hermanos Pinzón y con la financiación de Santangel equipó tres naves: la nao Santa María, en la que viajaría el almirante; y las carabelas la Pinta, cuyo capitán sería Martín Alonso Pinzón, y la Niña, a cargo de Vicente Yañez Pinzón. El número total de embarcados se aproxima al centenar de hombres; de ellos sólo cuatro provenían de cárceles. La expedición salió de Puerto de Palos el 3 de agosto de 1492. Después de recalar en las islas Canarias siguió el itinerario trazado. Fatigados por el largo viaje, los tripulantes estuvieron a punto de amotinarse. Sin embargo, en la madrugada del 12 de octubre de 1492, un marinero de La Pinta, dió la voz de "tierra". Al despuntar el día, los españoles desembarcaron en una isla que los indígenas llamaron Guanahaní y que Colón la denominó San Salvador.

Se trataba de una de las islas del archipielago de las Bahamas, posiblemente la que hoy se conoce con el nombre de Watling. Posteriormente se avistaron nuevas islas: Cuba, a la que denominó Juana, y Haití, a la que denominó La Española. En esta última, con los restos de la Santa María que había naufragado, construyó el fuerte Navidad el 25 de diciembre de 1492, en el que dejó una guarnición de unos treinta hombres, luego de lo cual emprendió el regreso a España. Los Reyes Católicos, que se encontraban en Barcelona, recibieron al almirante con grandes honores. Este se presentó acompañado de indígenas y de muestras de oro. A partir de entonces las tierras descubiertas fueron denominadas Indias Occidentales.

Segundo viaje

A fines de septiembre de 1493, Cristóbal Colón zarpó al frente de una armada integrada por 17 naves y unos 1.500 hombres de toda condición. Se trataba, pues, del primer núcleo poblador que habría de instalarse en el nuevo mundo. La armada castellana se dirigió a la isla La Española para auxiliar a la guarnición que había dejado en su primer viaje. El 2 de noviembre divisó tierra antillana. Colón tomó posesión de varias islas, entre ellas Puerto Rico, llamada Borinquen por los naturales. Hacia fines de ese mes advirtió que el contingente que había dejado en La Española y debía rescatar había perecido a manos de los indios. Esta situación lo llevó a elegir otro paraje para establecerse, al que llamó Isabela, en honor a la reina. Posteriormente descubrió Jamaica. Finalmente, Colón decidió regresar a España, donde llegó en junio de 1497. Recibidos por los reyes, pudo aún mantener el favor de éstos, quienes ratificaron todos sus privilegios.

Tercer viaje

Colón zarpó en su tercer viaje al nuevo mundo de San Lúcar de Barrameda el 30 de mayo de 1498 al frente de seis barcos con la misión de consolidar el dominio en las colonias y descubrir tierra firme. Tres buques se dirigieron hacia La Española y los restantes, comandados por Colón, continuaron las exploraciones. Sus naves recorrieron la isla Trinidad, cerca de Venezuela, y el continente hasta la altura de la desembocadura del Orinoco. Era ésta la primera vez que se llegaba a tierra continental. Después de explorar el litoral, donde los aborígenes le proporcionaron oro y abundantes cantidad de perlas, Colón abondonó la "costa de las perlas" y puso proa hacia La Española. En la colonia la Isabela de esa isla, su hermano Bartolomé había fundado Santo Domingo, ciudad que más tarde sería el centro de las autoridades coloniales indianas.

La actuación del hermano del almirante, Bartolomé, había provocado serios enconos. Hasta España llegaron las protestas de los colonos, razón por la cual fue enviado el comisionado Francisco de Bobadilla, quien llegó a Santo Domingo en agosto de 1500. El comisionado real ordenó la prisión de Cristóbal y Bartolomé Colón, y luego de un corto proceso los envió a España. Allí, Colón logró reconciliarse con los soberanos, aunque ya no volvió ostentar el título de virrey.

Cuarto viaje

Mientras Colón aguardaba la resolución final de los Reyes Católicos, otros navegantes se internaron por las rutas descubiertas por él. Sin embargo, la pobreza de esas tierras comparadas con las descubiertas por los portugueses, movió a los soberanos españoles a intentar nuevos viajes que les permitieran emular los éxitos lusitanos. Se armó una flotilla de cuatro buques y 140 hombres, al frente de los cuales se puso a Cristóbal Colón, quien partió de Cádiz el 11 de mayo de 1502. Intentó desembarcar en La Española, pero su gobernador Obando se lo prohibió y Colón, entonces, tuvo que seguir su derrotero. Descubrió así la isla Martinica, cruzó el mar Caribe y recaló en tierra continental, explorando el litoral centroamericano desde Honduras hasta Panamá.

Las características geográficas de los parajes explorados le hicieron creer herróneamente que se hallaba en la provincia de Mangi, vecina de Cathay, y hubiera continuado con sus viajes pero se lo impidió el mal estado de sus naves. Esta situación lo decidió a regresar a España a donde arribó en 1504. En Sevilla, Colón se enteró del deceso de su protectora, la reina Isabel, con las que se iban sus esperanzas y sus ambiciones. Dos años despues, Colón muere en Valladolid en 1506.