Guerra de Granada (1482-1492)

Wednesday, August 3, 2011

Se conoce como Guerra de Granada a las campañas militares llevadas a cabo por los Reyes Católicos contra el reino musulman nazarí de Granada, sur de España, desde 1482 a 1492. Este conflicto armado marca el fin de la Reconquista Española contra el invasor musulmán que había comenzado en el año 718. La Guerra de Granada no estaba marcada por grandes batallas, sino por campañas militares castellanas que comenzaban en la primavera y terminaban en invierno. Tras diez años de lucha, la guerra culminó el 2 de enero de 1492, con la capitulación del rey moro Boabdil, quien entregó las llaves de la ciudad. El enfrentamiento entre Cristianismo y el Islam dotaba al conflicto de un rasgo inequívocamente religioso, que la implicación vigorosa del clero se encargó de remarcar, incluyendo la concesión por el papado de la Bula de Cruzada. Cuando la guerra terminó, el Papa Alejandro VI, de la familia Borgia, entregó a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón el título de Reyes Católicos en 1496, en un reconocimiento del ascenso de España como potencia europea.

Aunque durante los tres primeros años de la Guerra de Granada no hubo avance significativo, con bajas cristianas importantes; en el fallido ataque a Loja, de julio de 1482, muere el maestre de la Orden de Calatrava, Rodrigo Téllez Girón, y en la primavera siguiente tampoco se consigue tomar Málaga ni Vélez Málaga, cayendo prisioneros importantes nobles, como Juan de Silva, conde de Cifuente. Sin embargo, a partir de 1485 comienza un punto de inflexión; en adelante, el ataque cristiano se intensificó, manteniendo la continuidad, lo que demostraba la voluntad de suprimir definitivamente la existencia independiente del reino de Granada. A partir de entonces y sucesivamente, caen Ronda en mayo de 1485, Marbella, Loja (con un uso decisivo de la artillería pesada), gran parte de la Vega de Granada, y en la costa Vélez Málaga y la propia Málaga el 19 de agosto de 1487. La lucha sin cuartel contra los musulmanes siguió intensamente durante los siguientes años, hasta que el 25 de noviembre de 1491 fueron firmadas las capitulaciones, que concedían además un plazo de dos meses para la rendición. No hubo necesidad de agotarlo, porque los rumores difundidos entre el pueblo granadino de lo pactado causaron tumultos, sofocados tanto por los cristianos como por los fieles a Boabdil, que acaba por entregar Granada el 2 de enero de 1492.

Durante la Guerra de Granada, los militares cristianos experimentaron una nueva formación militar mixta de artillería e infantería dotada de armamento combinado, como picas, espingardas, más tarde arcabuces, con utilización menor de la caballería que en las guerras medievales, y con soldados mercenarios sometidos a una disciplina diferente a la del código de honor del vasallaje feudal, más los contingentes no combatientes. Esta innovadora unidad militar fue conocida posteriormente como tercios. A los pocos años se utilizaron con éxito en las Guerras de Italia al mando de un militar experimentado en las campañas andaluzas: Gonzalo Fernández de Córdoba, conocido como el Gran Capitán.