Reyes Católicos

Tuesday, August 2, 2011

Fernando II de Aragon e Isabel I de Castilla fueron distinguidos por el Papa Alejandro VI, en 1496, con el título de Reyes Católicos por sus luchas contra el invasor musulman en la península Ibérica. Isabel I nació en 1451 y cuando tenía dieciocho años casóse con el infante Don Fernando de Aragón. En el transcurso de la lucha contra el moro ambos reinos habían unido esporádicamente sus esfuerzos para derrotar al invasor, pero sólo con el matrimonio lograron consolidar definitivamente la unidad de esos estados.

La consolidación del poder real comienza en España con el período de los Reyes Católicos, quienes por medio de diversas medidas restablecieron la autoridad de los monarcas. En tiempos de sus antecesores, los nobles dominaban el gobierno, y habían llegado a destruir con sus revueltas los principios de la autoridad y el orden. Luego de la pacificación de sus respectivos reinos, los Reyes Católicos establecieron la unidad política-religiosa, jurídica-legal, económica-financiera y territorial de España.

a) Para lograr la unidad política debieron enfrentar a los nobles, causantes de muchos abusos. En 1477, la reina Isabel creó en Sevilla una Audiencia, destinada a escuchar las quejas de los perjudicados en las revueltas políticas y castigar a los culpables. Para reprimir el peligro de los bandoleros, se creó la Santa Hermandad, policía militarizada destinada a aplicar penas muy severas. También los Reyes Católicos reorganizaron el Consejo Real e incorporaron una mayoría de letrados partidarios del absolutismo monárquico. Con el transcurso del tiempo, para aumentar su eficacia, el organismo se subdividió en Consejo de Justicia, Estado y Hacienda. También fueron abolidos los privilegios de las órdenes militares de Santiago, Calatrava y Alcántara, las cuales estaban comandadas por los Grandes Maestres, que eran poderosos integrantes de la nobleza.

b) La unidad religiosa era necesaria, pues sin ella toda tentativa de gobierno centralista estaba condenada al fracaso. Con este propósito, los Reyes Católicos, previa autorización del Papa Sixto IV, implantaron en sus dominios la Inquisición. Éste fue un tribunal mixto (eclesiástico y civil) destinado a castigar la herejía y que funcionó por primera vez en Sevilla en 1480. Se aplicó contra los moros, judios, y protestantes. Contra los primeros la represalia fue extremadamente dura, ya que primero habían finjidos convertirse, para luego sorpresivamente levantarse quemando iglesias y matando a miles de cristianos en el sur de España.