Conquista del Imperio Azteca

Saturday, September 17, 2011

La conquista de México fue la invasión y dominio del Imperio Azteca realizada por el extremeño Hernán Cortés, al frente de sólo unos 500 soldados españoles, reforzados con indios tlaxcaltecas, entre febrero de 1519 y agosto de 1521. Fue una de las campañas militares más importantes y sangrientas de la colonización española de América. Entre los factores que determinaron la conquista exitosa del Imperio Azteca por parte de Cortés fue la gran experiencia militar de la mayoría de sus hombres, forjados y endurecidos en las guerras de Italia y herederos de la gran sapiencia militar española obtenida en 800 años de guerra contra el invasor musulmán durante la Reconquista; en el siglo XVI los españoles eran los mejores espadachines, alabarderos y arcabuceros de Europa; a ésto se sumaba al buen uso coordinado y oportuno de las armas de fuego (arcabuces y cañones); digo coordinado y oportuno, ya que no eran modernos fusiles de asalto con munición y cargador, sino limitado número de arcabuces para unos pocos que para disparar había un lento trámite de cargarlo por la boca del arma con los diferentes elementos para el disparo, y la pólvora era escasa y costosa.

El gobernador de Cuba, Diego de Velazquez había autorizado varias incursiones conquistadoras por la región del Caribe. Una de ellas fue encabezada por Hernández de Córdoba, quien llegó hasta la península de Yucatán, donde encontró indígenas mucho más avanzados y desarrollados culturalmente que los conocidos hasta entonces. Combatió con ellos y regresó herido a la Habana. Las informaciones de Hernández de Córdoba promovieron un gran interés por la zona descubierta y Velázquez encomendó a Juan de Grijalba realizar un itinerario similar al anterior. Éste navegó hasta la boca del río Pánuco, confirmó las noticias de su antecesor y recomendó la conquista de la región, utilizando mayores medios.

Conquista del Imperio Azteca

Diego de Velazquez eligió para dirigir la conquista de México a Hernán Cortés. Natural de Extremadura y perteneciente a la baja nobleza, Cortés había realizado algunos estudios universitarios que luego abandonó. En 1501 se había dirigido a la isla La Española en el Caribe donde se estableció como encomendero. Luego había participado con Velázquez en la conquista de Cuba, radicándose después en Baracoa. Cortés puso gran empeño en la organización de la empresa conquistadora. Poco antes de partir, Velazquez intentó reemplazarlo, razón por la cual Cortés zarpó anticipadamente el 10 de febrero de 1519.

La expedición contaba con 11 buques, 500 soldados, un centenar de marineros, indígenas, 15 caballos y 14 piezas de artillería. Los españoles arribaron a la isla de Cozumel y sometieron a los naturales del lugar. Allí Cortés rescató a Jerónimo de Aguilar, náugrago de una expedición de Nicuesa, quien le sirvió como intérprete. Posteriormente llegó a Tabasco, en el sur del actual territorio mexicano, donde los indígenas se sometieron con facilidad. En ese lugar Hernán Cortés recibió los primeros tributos: entre ellos, la hija de un cacique llamada Malinche, bautizada Marina, quien luego sería su compañera e intérprete. Continuando con la expedición, Cortés arribó a San Juan de Ulúa, donde fundó Villa Rica de la Vera Cruz, donde recibió los primeros mensajeros de Moctezuma, jefe de la Confederación Azteca, quienes al tiempo que le ofrecieron regalos, le aconsejaron no internarse en el territorio. Muchas de las tribus que los españoles encontraron a su paso eran tributarias de los aztecas; Cortés comprendió el valor de las alianzas con los pueblos descontentos y obtuvo la adhesión de muchos de éstos.

Dentro de las fuerzas españolas, había algunos hombres que se manifestaban fieles a Velázquez. Cortés tomó entonces una drástica medida: envió un emisario a España con cartas dirigidas a Carlos I, junto con los presentes enviados por Moctezuma, sancionó duramente a los amotinados y ordenó inutilizar las naves, con la cual les impidió un regreso inmediato a Cuba. Hecho ésto se dirigió a Tlaxcala, donde los tlaxcaltecas intentaron detenerlo sin éxito. Vencidos los tlaxcaltecas, Cortés actuó habilmente: les ofreció la paz y los invitó a luchar juntos contra Moctezuma. De esta manera, Tlaxcala se convirtió en base de operaciones para la escalada final hacia la capital del imperio.

Cortés ordenó el avance de sus fuerzas a través de la meseta de Anáhuac. Llegó hasta las inmediaciones del lago Texcoco, donde se hallaba la ciudad de Tenochtitlán, y penetró en ella el 8 de noviembre de 1519. Construida en el centro del lago, esta monumental ciudad despertó la admiración de los españoles. Se hallaba surcada por numerosos canales y se llegaba hasta ella por medio de tres calzada de piedra. En vez de confrontar en primar instancia con los españoles, Moctezuma los recibió para parlamentar y les brindó alojamiento en un recinto público. Cortés advirtió en seguida que su situación era en extremo peligrosa. Rodeado por miles de aztecas, debía procurar algún medio que le brindase seguridad. Optó entonces por una estratagema: invitó a Moctezuma a su recinto y lo tomó prisionero. El jefe azteca se convirtió asi en un instrumento de Cortés, quien decidió gobernar en nombre de aquel.

En esos momentos arribó a la costa mexicana una expedición enviada por Velazquez, bajo el mando de Pánfilo de Narváez, con el objeto de apresar a Cortés. Enterado de ello, éste decidió enfrentarla; dejó una guarnición junto a Moctezuma y salió al encuentro de Narváez; sin embargo, las tropas de éste ultimo se unieron a Cortés. Enterado de una sublevación indígena en la capital del Imperio, regresó de inmediato y ordenó a Moctezuma que pacificara a su pueblo. Los aztecas, que habían perdido la confianza en su jefe, eligieron en su reemplazo a su hermano Cuitiahuac. Como repuesta a su prédica, Moctezuma recibió una violenta dedrea por parte los aztecas que respondían a su hermano y murió.

La Noche Triste

Después de estos sucesos, Cortés tomó una medida extrema: la noche del 30 de junio, conocida como la "noche triste", ordenó la retirada de su gente en medio del ataque de los indígenas. En Otumba se enfrentaron ambas fuerzas. La lucha fue cruenta. Sin embargo, en un momento de la pelea, una punta de infantería compuesta de alabarderos y espadachines españoles arremetieron fieramente y arrebataron el portaestandarte a sus enemigos, quienes se desbandaron. De esta manera, Cortés y sus hombres pudieron finalmente llegar a Tlaxcala. Con ayuda de los tlaxcaltecas, reorganizó sus fuerzas. Paralelamente, llegaba a Veracruz un barco proveniente de España con abastecimientos y pólvora. Cortés sometió luego algunos pueblos vecinos y procuró adueñarse de Texcoco. Para ello ordenó traer desde el Atlántico los elementos necesarios para construir algunos bergantines que le permitiera incursionar por el lago.

La caída de Tenochtitlán

Mientras los españoles se empeñaban en reorganizar sus fuerzas, los aztecas eligieron como su nuevo jefe a Cuauhtémoc, quien preparó la defensa de la ciudad, pero una epidemia de viruela mermó considerablemente su resistencia. Cortés, apoyado por los bergantines, con 900 hombres y 18 piezas de artillería, atacó la ciudad. Tras dura lucha y tenaz resistencia, los aztecas fueron derrotados totalmente por los españoles. Su jefe Cuauhtémoc fue hecho prisionero y conducido a Cortés. Finalmente, Tenochtitlán cayó en poder de los españoles y varias expediciones posteriores aseguraron el dominio total de la ciudad, sofocando los últimos focos de resistencia. Con ello terminó la existencia de uno de los imperios más poderosos de América pre-hispana.

El triunfo y las enormes riquezas conseguidas confirmaron a Cortés como el jefe absoluto de la expedición. Carlos I lo nombró gobernador y capitán general de la Nueva España, denominación que recibió a partir de entonces el ex Imperio Azteca.


Conquista de México (Documental)