La Encomienda (América Colonial)

Friday, September 16, 2011

La encomienda fue una institución típicamente colonial nacida en las Antillas en los primeros tiempos de la Conquista. A través de ella, en parte como premio a su acción conquistadora, el español recibía un grupo de indígenas para ser afectados al trabajo con la obligación de alimentarlos, vestirlos e instruirlos en la fe católica. A través de una carta enviada a Diego Colón en 1509, el rey Fernando ordenó los aspectos jurídicos de la encomienda: los encomenderos, a cambio del trabajo personal de los naturales, debían comprometerse a evangelizar y a pagar un peso oro por indio y por año como tributo a la Corona.

Por sus características, las encomiendas se asemejaban al régimen servil de la época feudal, aun cuando existían marcadas diferencias que la ubican como una institución muy peculiar y propia de la conquista americana. Las características de la encomienda eran las siguientes: 1) la encomienda era un bien inalienable, es decir, que el encomendero no puede repartir ni prestar a sus encomendados; 2) el encomendero recibe indígenas pero no los territorios de éstos; 3) la relación encomendero-indio está sujeta a las disposiciones legales; 4) los derechos del encomendero, que en un principio fueron perpetuos, se fijaron luego por dos vidas; 5) los indígenas que dejaban de pertenecer a una encomienda pasaban a integrar un pueblo de indios (corregimeinto); 6) el indio podía tener bienes propios y aplicar en ellos su trabajo.

La legislación referida al régimen de encomiendas debió sortear dos serias dificultades: 1) su duración; 2) las características de las obligaciones que debían prestar los indigenas. En cuanto a la duración, de un régimen inicial de otorgamiento a perpetuidad, se pasó a otro más restringido. Pero las necesidades del tesoro real hicieron que la Corona cediera ante las tentadoras ofertas de los encomenderos prolongando el disgrute de la encomienda por dos, tres, cuatro y aun cinco vidas (herencia sucesiva de los derechos de encomienda de un grupo de indios determinados de hasta cinco generaciones: hijo hereda del padre los derechos). Con respecto a las obligaciones de los indios encomendados, las leyes fueron introduciendo modificaciones graduales tendientes a suavizar su situación social.

En el Río de La Plata, la primera encomienda fue ordenada en Asunción por Domingo Martinez de Irala en 1566. Juan de Garay, por su parte, al fundar la ciudad de Buenos Aires en 1580, efectuó un reparto de indios a cada poblador por tres vidas (el titular y sus herederos). Las encomiendas se extendieron por todo el territorio, en especial la región del Tucumán donde fueron muy numerosas.