Mita y Yanaconazgo

Tuesday, September 20, 2011

Según el servicio prestado, los indígenas se dividian en mitayos y yanaconas. La mita, palabra de origen quechua que significa "turno", era una institución de origen incaico adaptadas por los españoles a sus propias modalidades, dotándola de mayor rigurosidad. Existieron mitas pastoriles, de correos, transporte, etc., pero la más importante fue la mita minera que debía cumplirse durante diez meses; los indígenas eran sorteados para cumplir un turno de obligaciones que tenía las siguientes características: 1) la séptima parte de una tribu debía cumplir con la mita minera y el resto era afectado a las tareas agrícolas o a obras públicas; 2) la legislación establecía que no podían ser llevado a más de diez leguas de su lugar de origen; 3) el mitayo debía recibir un pago por su trabajo y sólo debía cumplir una nueva mita cuando ya la hubieran hecho todos los demás; 4) se eximían de este servicio a las mujeres, niños, ancianos y enfermos y aquellos que desempeñaban un oficio especial o quienes podían pagar una cuota con la que se contrataba a otro trabajador. La mita minera más importante fue las minas de Potosí, en el Alto Perú.

El yanaconazgo fue también un sistema muy riguroso. Se afectaba a él a los indígenas que habían opuesto resistencia a la acción de los españoles. En general sus tareas eran agrícolas y, por la índole del trabajo, no tan agotadoras como la de los mitayos mineros, pero desde el punto de vista social su situación era más restrictiva, pues estaban sujetos a la tierra que trabajaban, según un régimen muy parecido al del siervo feudal en Europa de la Edad Media.